Madremonte, tras los bosques del Oriente

Madremonte, tras los bosques del Oriente Antioqueño

Esta asociación ecológica sin ánimo de lucro, con centro de operaciones en El Retiro, trabaja con comunidades rurales y urbanas en busca de sostenibilidad ambiental, social y económica

Mientras muchos de sus conciudadanos andan preocupados por los tacos de Parques del Río o los cobros por Valorización en El Poblado o hacen cábalas sobre las próximas elecciones, Norita Londoño se enfoca en la conservación de los bosques. Con el mismo afán con que los políticos buscan votos y con la pasión del hincha que defiende su equipo, ella intenta convencer a otros de la urgencia de proteger la naturaleza. “En Colombia –dice– se talan cada año 300 mil hectáreas de bosque y Antioquia es el departamento con mayor deforestación: el año pasado se deforestaron 80 mil hectáreas. Por esto se está secando una fuente de agua cada seis meses… A este paso, en 40 años no va a quedar nada”. Su expresión dulce y risueña se torna sombría. Recuerda que hace poco lloró cuando un campesino de La Ceja le contó que un empresario le pagó plata para tumbar el monte y sembrar tomate de árbol.

Álvaro Niño y Nora Londoño
Álvaro Niño y Nora Londoño

Con su estatura mediana tirando a baja, figura bonachona enfundada en un impermeable de color crudo, sombrero de caminante y pasos rápidos y cortos, se interna en un bosque de la vereda Puente Peláez, del municipio de El Retiro, a la manera de un geniecillo de cuento infantil. Le siguen ocho curiosos que quieren conocer in situ en qué consiste el trabajo de “Bosques para la vida”, el principal proyecto de la Asociación Ecológica Madremonte, de la cual es fundadora.

El sitio al que llegan se llama La Gloria, uno de los 67 predios que se han vinculado al proyecto Bosques para la vida, del que ya hacen parte 1.300 hectáreas del Oriente Antioqueño. Sus dueños, Álvaro Niño y Mariela Restrepo, simpáticos y acogedores, reciben de Norita un tesoro, varias plántulas de árboles en vía de extinción: un cordillero, un fruto de pava y otros dos de nombres impronunciables. Es parte de los beneficios de pertenecer a Bosques para la vida y comprometerse a cuidar este predio mientras sean sus propietarios. Hace más de 25 años lo están conservando: luego de tumbar la pinera permitieron su regeneración natural, además de enriquecerlo con otras especies, como la magnolia espinali, tan escasa que motivó a expertos de la Asociación Mundial de Magnoleaceae a viajar a conocerla. Gracias a su biodiversidad, han reaparecido en la reserva dos nacimientos de agua.

Nora Londoño
Nora Londoño

Más que árboles juntos

Aunque Norita es bióloga y conoce la flora y la fauna como la palma de su mano, se sorprende como un niño cada vez que se adentra en el monte. “Es maravilloso descubrir cómo se relacionan todas estas especies”, expresa mientras levanta una capa de musgo con la delicadeza con que se alza a un recién nacido.

El recorrido se convierte en una clase de botánica y biología: muestra y da cátedra sobre insectos, pájaros, árboles, plantas, hojas y raíces; habla de los polinizadores que facilitan la formación de frutos y semillas, e instruye sobre el trabajo de los dispersores de semillas; se agacha, reconoce cuevas de armadillos, señala hongos, acaricia tallos y enseña sobre las insólitas conexiones que existen entre ellos, todo con el fin de hacer comprender que un bosque es mucho más que árboles juntos. “No son solo importantes para los que viven en el campo sino para los habitantes de las ciudades porque protegen las fuentes de agua que abastecen los acueductos y las aguas que generan la energía eléctrica que consumimos, producen el oxígeno, regulan el clima, evitan la erosión de los suelos, protegen contra crecientes e inundaciones; además, en ellos se encuentran medicinas, alimentos, tintes, antioxidantes, vitaminas y aceites esenciales”.

Reserva La Gloria, en El Retiro
Reserva La Gloria, en El Retiro

Su entusiasmo es contagioso. A medida que continúa el recorrido por este paraje, que alguna vez fue camino de herradura entre El Retiro y La Pintada, los curiosos que la siguen la acribillan con preguntas que siempre hallan respuesta. Dos horas después, regresan a la casa principal de La Gloria con la lección aprendida: los peligros de la deforestación están latentes y es necesario proteger, en serio, ese hábitat de las especies de plantas y animales que mantienen el equilibrio de la vida en el planeta. Con una frase lapidaria, Norita concluye la jornada: “Un bosque es una comunidad completa donde se tejen relaciones que son maravillosas, y descubrirlas es fabuloso”.

 

Proyectos de Madremonte

Bosques para la vida. Vincula predios con o sin bosques para hacer una red de amigos de los bosques y dinamizar esfuerzos. “Uno aislado no logra muchas cosas, si nos unimos se logran más beneficios para la conservación”, dice su coordinadora, Norita Londoño.

Sembramos árboles para la vida. Busca financiación con empresas. “Se les ofrece este proyecto para que compensen huella de carbono o cumplan con su responsabilidad social empresarial. Es también una posibilidad de mejorar la imagen empresarial por invertir en un proyecto sostenible ambiental y socialmente, pues los árboles que empleamos para la siembra son producidos por mujeres campesinas (Mujeres sembradoras de vida) y el proyecto se los compra a ellas”.

El objetivo es plantar esos árboles para proteger las márgenes de las quebradas y hacer corredores ecológicos. “Como los bosques se han talado tanto, han quedado pequeños fragmentos aislados y esa falta de conectividad ha generado muchos problemas en las especies que viven allí. Al sembrar los árboles queremos establecer cercos vivos para generar otra vez franjas que conecten y por ahí puedan desplazarse las especies”, explica la coordinadora.

Reservas naturales para la vida. La idea es gestionar recursos para comprar bosques y conservarlos a perpetuidad. Los fondos se manejarán mediante una fiducia.

Formas de vincularse al trabajo de Madremonte: mediante donaciones, trabajo voluntario, inscribiendo predios en la red de Bosques para la vida, mediante convenios institucionales y contándoles de este proyecto a familiares y amigos.

Más información en www.madremonte.org o en el 315 425 2544.