Los residuos naturales no son basura

Si tuviéramos que cargar los residuos que generamos en Medellín en una sola semana, ¡acumularíamos casi cuatro kilos por persona!

María Claudia Mejía Gil
Por: María Claudia Mejía Gil / opinion@vivirenelpoblado.com

Reducir nuestros residuos y su impacto en nuestro ambiente es la segunda de siete columnas en las cuales les estaré contando sobre las 7Rs del consumidor responsable. Para comenzar, quisiera profundizar en otros aspectos de la problemática que tenemos con la generación de residuos y el modelo de gestión de los mismos: los rellenos sanitarios. Les planteo dos preguntas:

¿Sabían que en Medellín, en promedio, se genera por persona al día medio kilo de residuos? Si tuviéramos que cargar lo que generamos en una sola semana, ¡acumularíamos casi cuatro kilos! En Estados Unidos la generación diaria asciende a los dos kilos/persona/día. En nuestra ciudad, más del 50% de estos residuos está compuesto por aquellos que son orgánicos. ¿Conocían que el modelo de rellenos sanitarios es la última opción de la jerarquía de prioridades para abordar el problema, creada por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA)? Las opciones son: 1) Reducción en la fuente y minimización de la basura. 2) Reciclaje. 3) Incineración con recuperación de energía. 4) Incineración sin recuperación de energía. 5) Confinamiento de basura en rellenos sanitarios.

Si quisiéramos aportar desde nuestros hogares, una muy buena forma de hacerlo es realizando compostaje casero. En este proceso se descomponen, de manera controlada, los residuos orgánicos que generamos en el día a día (cáscaras y corazones de las frutas y vegetales, ripio de café, restos de alimentos antes de ser cocinados, servilletas que no estén engrasadas, restos de jardín como hojas secas y caídas de las plantas, entre otros), para generar un abono orgánico de excelentes propiedades que, además, sirve como regenerador de suelos.

Una de las principales ventajas de realizar compostaje en los hogares es la reducción del volumen de residuos que se genera en estos, lo que disminuye los problemas ambientales que ocasiona el transporte de los mismos y su enterramiento en el relleno sanitario. Si realizamos el proceso de compostaje casero, reducimos el volumen en más de un 50% de la bolsa que va directo al relleno.

¿Puedo compostar en mi hogar?

Esta pregunta me la hice hace seis meses y tuve la suerte de encontrar una empresa que me ayudó en el proceso: Vivaracha Compost. No solo le lleva las composteras a su casa, sino que le ayuda con la primera cosecha de compost (así la llaman) y le hace un acompañamiento tan completo, que no se siente soledad alguna y todas las dudas son resueltas con celeridad. Invierto unas dos horas semanales compostando, mientras pico, revuelvo, verifico nivel de humedad y realizo otras tareas asociadas, y en cuestión de dos o tres meses logro convertir los residuos orgánicos que se generan en mi hogar, en un abono orgánico, que huele a tierra de bosque y en el cual, es casi imposible reconocer los residuos anteriores.

He aprendido varias cosas en esta labor: paciencia, virtud que me ha ayudado a darle tiempo al proceso y a mí misma, mientras aprendo; perseverancia, porque es una tarea de casi todos los días, que no se puede abandonar al primer contratiempo; confianza, en la inmensa capacidad que tiene la naturaleza de transformarse, porque los residuos naturales no son basura.

Para reducir de esta manera, a diferencia de reciclar, es necesario dedicar un poco más de tiempo y esfuerzo; sin embargo, es cuestión de tener la determinación y el deseo de devolverle a la naturaleza todo lo que nos da.