Los enredos del metroplús en el sur

metroplús en el sur
El convenio con la Nación para la cofinanciación de las obras del metroplús vence en 2021. Foto Juan David Caicedo Bernal.

El sur del Valle de Aburrá reclama un sistema masivo de transporte limpio y eficiente; sin embargo, la ejecución del metroplús en esta zona, está próxima a cumplir una década y nada que termina. ¿Será este el año?

Por: Daniel Palacio Tamayo / daniel.palacio@vivirenelpoblado.com 

Hay nudos en el desarrollo del proyecto y son del siguiente tamaño: hasta ahora no se tiene la factibilidad para el trazado del metroplús por la avenida El Poblado; hace siete años se suspendió el tramo del denominado túnel verde en Envigado; en Itagüí hay sectores sin continuidad porque aún falta la compra de predios; la conexión entre las avenidas Guayabal y El Poblado tiene atrasos significativos, y aún hace falta la contratación para la construcción de las 28 estaciones del sistema para el corredor del sur del Aburrá.

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Los anteriores son apenas algunos de los tropiezos a superar para que el sistema masivo de transporte funcione en su diseño en forma de ‘U’ entre los municipios de Itagüí y de Envigado, del que se desprende el tramo de la avenida El Poblado.

El gerente de Metroplús, Andrés Moreno Múnera, reconoce que el tramo 2a, en Envigado, por San Marcos, del que falta el 2% de obra, está pendiente de definiciones jurídicas; y para el caso del 2b, falta el pronunciamiento de la autoridad ambiental respecto a la tala de árboles.

Camilo Quintero, miembro del Colectivo Túnel Verde y director de la Clínica de Medio Ambiente de la Universidad de los Andes, insiste en que “es posible que el túnel sobreviva y que haya transporte público”, pero agrega que el objetivo de desincentivar el auto particular no se logra ampliando el número de carriles vehiculares.

En Itagüí hubo “sapoteo” en la financiación

En esta localidad todavía falta la ejecución de un tramo que tiene “dificultades de predios enormes”, asegura el gerente Moreno Múnera, quien agrega que “eso se sale de nuestras manos”.

El alcalde de Itagüí, León Mario Bedoya, dice que ya tienen los recursos y los avalúos para la compra de nueve predios que permitirán darle continuidad al tramo 4a, que está inconcluso, pero ve inviable la inversión de unos 250 mil millones de pesos —un poco menos del valor del cable Picacho— para el tramo restante y que permitiría llevar el sistema hasta Ditaires.

“El proyecto es difícil que se pueda lograr en su totalidad” agregó el mandatario, quien añade el reto de los transportadores, pues con ellos se logró un modelo asociativo para modernizar la flota y, a su consideración, aún no es claro cómo serán incluidos en un eventual inicio de operación del sistema de buses.

Para la terminación completa, Bedoya considera que es necesario una mayor cofinanciación de parte del gobierno Nacional. El alcalde recordó que en ese municipio el proyecto estuvo detenido por un par de años, pero considera que desarrollarlo por tramos, aunque “loable”, fue contraproducente debido a su modelo de contratación: “se terminó sapoteando por todos lados”.

Rey Restrepo, presidente de la veeduría Metroplús Itagüí, sentencia: “no veremos la obra nosotros, ni los hijos suyos”.

La alternativa de la “operación blanda”

Aunque el tramo que conecta las avenidas Guayabal con El Poblado está pensado para entregarse en agosto, los trabajos apenas avanzan en un 26 por ciento. Según el gerente de Metroplús, la importancia de finalizar este tramo es que podría permitir “alternativas de operación incompletas”, pues el enlace con sectores ya construidos se haría por medio del sistema de carril compartido, como se hace en la Oriental.

Metroplús afirmó que pretende dejar en etapa de factibilidad el tramo de la avenida El Poblado, pues los compromisos ambientales, por la cantidad de árboles que hay en ese tramo, y de presupuesto, para la compra de algunos predios, hacen de esta una labor compleja.

¿La crisis de los BRT (Bus Rapid Transit)?

Fernando Rey, exgerente de Transmilenio, dice “si uno improvisa con los predios o con las redes de servicios públicos, va camino a un modelo financiero que influye sobre la tarifa” y agrega que otros modelos implementados en ciudades intermedias como Pereira y Bucaramanga tienen problemas de recursos y de operación “complejos”.

Quintero, del Colectivo Túnel Verde, también se cuestiona si el modelo del BRT es el adecuado en materia de criterios ambientales y de hábitat que requieren las ciudades modernas. En cambio, para el gerente Múnera “la experiencia es exitosa, demuestra que el sistema es viable y efectivo”, más cuando vienen en camino buses eléctricos y la construcción de la troncal por la Oriental.

¿Será eso suficiente para desatar los nudos que aún persisten?

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