Los dioses del agua

El mito del agua fue determinante en las sociedades agrícolas de la antigüedad
El agua ha sido factor decisivo en la historia de la humanidad. En Egipto las inundaciones que fertilizaban el suelo dieron lugar a una civilización con realizaciones considerables. En la Grecia antigua el agua fue tema importante para la filosofía y la ciencia. En la América precolombina, las compañeras de los primeros cuatro hombres fueron llamadas con nombres de agua Cahá Paluná, Agua parada que cae de lo alto; Chomihá, Agua hermosa y escogida; Tzununihá, Agua de gorriones; y Caquixahá, Agua de guacamaya.

Los rituales del agua fueron determinantes en las sociedades agrícolas de la antigüedad. En la modernidad ya fue utilizada como arma de guerra. En la campaña del Golfo en 1991 Irak destruyó las plantas de desalinización de Kuwait; y la coalición, el sistema abastecimiento de agua de Bagdad.

Chaac. Maya. Para los mayas la naturaleza no era algo mecánico, sino que estaba regida por principios superiores e inteligentes. La fuerza de Chaac se encuentra en la relación que le atribuyen con las aguas interiores del ser humano, es decir, con la energía creadora.



Yemaya. Cuba. Guardadora de la riqueza. Los desperdicios son su tesoro. Yemaya encuentra lo que se pierde. A Yemaya hay que buscarla en el mar. En los océanos en las crestas de las olas. Es allí donde recibe los ofrecimientos y sacrificios. Yemaya ofrece bendiciones y también las quita.

Ganga. India. Es la diosa del Ganges. Es hermana de Parvati. Su montura es un monstruo marino, el Makara. Vivía en el cielo. Cuando Brahma la mandó a la Tierra, amenazó con inundar el mundo. Para impedirlo, Shiva dividió su corriente entre siete ríos: el Ganges y sus afluentes.


Naylamp. Perú. Vino del mar. Arribó a las playas de San José. Su séquito construyó un templo y en él colocaron un ídolo de jade verde al que llamaron “Llampayec”. El sucesor de Naylamp quiso cambiar de sitio el ídolo y como castigo divino, hubo un gran diluvio.



Njord. Mitología Nórdica. Dios del mar y el viento. Su esposa Skadi lo eligió por error. Acostumbrada a vivir en las montañas y Njord a vivir en el mar, llegaron a un acuerdo: pasarían nueve noches en el hogar de ella y tres en el de él. Pero no se acostumbraron y eventualmente viven separados.


Tláloc. Azteca. Dios de agua y de la fertilidad. Representa el agua terrestre, mientras que la serpiente emplumada representa al agua celeste. Los aztecas le hacían con frecuencia sacrificios de infantes para honrarlo, pues lo consideraban responsable de la sequía y de las lluvias torrenciales.


Kappa. Mitología japonesa. Suelen ser el personaje malo en los cuentos tradicionales japoneses. Viven en lagos, ríos y zonas húmedas. Sa cara tiene aspecto de tortuga. Utilizan sus extremidades con forma de aletas para desplazarse y nadar a gran velocidad.


Neptuno. Mitología Romana. Hijo mayor de Saturno y hermano de Júpiter. Gobierna aguas y mares. Todos los habitantes de las aguas deben obedecerle. Es peligroso e inestable, agita las olas con su tridente y aplaca su ira provocando terribles tormentas y tempestades.

Afrodita. Mitología griega. En la espuma del mar está su origen. Bella y coronada con exuberantes trenzas, es la diosa del amor y la belleza. Se habla de ella como “la diosa del amor”, pero no del amor romántico, sino de la atracción física.