Lo que hay que hacer este año

     
     Publicado en la edición 405, enero 15 de 2010 
       
     
    Lo que hay que hacer este año
     
       
     
    Desde el primer año del gobierno de Alonso Salazar, sus funcionarios han dicho que el año de las obras públicas sería 2010. Las construcciones más grandes, las que seguramente tendrán el mayor impacto sobre la comuna, y en cierta medida sobre todo el sur de Medellín, deberán ser empezadas este año, con la idea de terminarlas el año entrante. Los dos años anteriores fueron, según la versión oficial, de una cuidadosa planeación de lo que van a hacer.
    Ya sabemos por experiencia que los cronogramas de las obras públicas nunca se cumplen y en el mejor de los casos, cada Alcalde tiene una apretada agenda de inauguraciones en las últimas semanas de su mandato, muchas veces de obras sin terminar. Eso querría decir que estamos a 24 meses de esas grandes transformaciones físicas que obras como la doble calzada de la Avenida 34 y el puente de la Calle 4Sur traerían, pero como estamos en la época de los buenos propósitos y del optimismo, pensemos que no será así, que las construcciones empezarán a tiempo y que como el verano que vivimos es de gran intensidad, por lo menos este año no habrá retrasos debidos al gran enemigo de siempre, el invierno, que con sus lluvias, previsibles pero evidentemente inmanejables, trastoca cualquier plan por bien intencionado que sea.
    Eso significa que este año tendremos mucho para hacer pues iniciamos un proceso de cambio físico de grandes proporciones. ¿Cómo será tener una alternativa a La 10 para entrar y salir de El Poblado? ¿Qué efecto tendrá la disminución del flujo vehicular en esta vía sobre la Zona Rosa? Y al contrario, ¿sufrirán Los Balsos y Los Parra y las calles aledañas cambios de usos del suelo como los que sufrió La 10 o como los que vimos antes en La 33, San Juan, Colombia y todas las calles que por el crecimiento de la ciudad fueron convertidas en avenidas? ¿Así, de a poquitos, La 34 llegará a ser la tristemente célebre Transversal Intermedia, una avenida de dos calzadas, gran tráfico, contaminación y peligrosa para los peatones como todas las otras avenidas de la ciudad, solo que en medio de una zona residencial de reciente construcción?
    A eso es a lo que nos enfrentamos este año, y tanto de los ciudadanos, como de la Alcaldía, depende que esa transformación que iniciamos, tan necesitada y por tantos años pedida, traiga los cambios y beneficios que quienes vivimos en El Poblado queremos, y minimice los daños que el pasado nos hace pensar que podrían suceder.
    Es tiempo para que la Junta Administradora Local y los grupos organizados de ciudadanos hagan un trabajo como veedores que esté a la altura de las circunstancias, es decir, profesional; de esa manera pondrán su granito de arena, un granito significativo, para que El Poblado siga siendo el mejor barrio de Medellín.