Las pequeñas cosas

     
     
    Las pequeñas cosas
     
       
     
    El Alcalde de Medellín ha dado muestras con varias de sus actuaciones que está empeñado en cumplir las cosas que ha anunciado y que parece no haber manera posible de hacerlo cambiar de parecer. Ese es al menos el caso en dos de las más publicitadas de sus decisiones: la de los buses de Metroplús y la ampliación del horario del pico y placa.
    No obstante, no deja de extrañar que ahora que hay un Alcalde que toma decisiones, que quiere dar a entender que está al frente de lo que pasa en la ciudad, que parece no dudar de lo que hace, es cuando más voces se oyen contra esas decisiones. Parecería que las mismas personas que defienden a rajatabla el fuerte liderazgo del Presidente de la República, no aceptan la misma actitud del Alcalde de Medellín. Dirán que algo va de Uribe a Salazar, pero eso no sería más que un apunte injusto pues ni el primero es infalible, ni el segundo se equivoca al actuar con decisión frente a los problemas de la ciudad.
    Hace unos días, por ejemplo, el Alcalde encabezó en la Loma de San Julián, una de las más empinadas de la ciudad, una prueba técnica de los buses de gas, para demostrar lo que ya se sabe: que los buses de gas pueden rendir eficientemente en la topografía de Medellín y que contaminan menos que los de diesel. Esa es la manera de actuar de los políticos: todo lo que dijo es verdadero, pero eso no desvirtúa los argumentos de quienes se oponen a su decisión y defienden la idea de los buses eléctricos pues estos también se desempeñan con eficiencia en estas montañas y su nivel de contaminación es cero.
    Lo mismo pasa con el pico y placa. En Medellín sí hay muchos carros particulares, sobreoferta de buses de transporte público y la mayor fuente de contaminación del aire de la ciudad proviene de los mofles de los vehículos. Todo es cierto. ¿Pero su decisión de ampliar el pico y placa solucionará el problema? Solo el tiempo lo dirá porque Salazar ha repetido que la medida no tiene reversa sino más bien la posibilidad de ser ampliada a los buses. Pero con esta actitud que busca defender su liderazgo y su firmeza ha dejado de lado las pequeñas cosas que podrían ayudar tanto como las grandes medidas que defiende.
    Aquí le dejamos una: pintar los carriles de las vías principales de la ciudad. Eso contribuiría a mejorar la circulación y aumentar la seguridad vial, otro de los caballitos de batalla del actual gobierno. Hacer eso sería una pequeña pero contundente muestra de que el Alcalde manda pues ninguno de sus antecesores lo pudo o quiso hacer.