Las palabras no se las lleva el viento

Nora y Sara, una relación entrañable que hoy puede leerse en el libro que lanzan este 11 de diciembre.
Nora y Sara, una relación entrañable que hoy puede leerse en el libro que lanzan este 11 de diciembre.

Nora Villegas coleccionó los mensajes de WhatsApp y correos que intercambió con su hija Sara Restrepo mientras estuvo en Alemania.

“¿Este libro cuenta cómo ‘poner mi escritura al servicio de los otros’? Porque si no, no sé cómo más”, se pregunta Sara. Cuenta, porque mensajes de WhatsApp y correos entre madres e hijas hay millones, pero no en un libro; esto lo lograron Nora Villegas y Sara Restrepo junto a la editora Tatiana Jaramillo.

La idea vino a la cabeza de Nora dos meses antes de que su hija regresara de Alemania, donde estuvo como Au Pair –viviendo con una familia en el extranjero ayudándoles a cuidar a sus hijos–, si bien ya antes les había hecho libros a sus hijos Sara y Andrés, al nacer y cuando se fueron de intercambio. Así que se puso manos a la obra con la editora y cuando Sara llegó en agosto le tenía su libro impreso y la propuesta de publicarlo.

Ella no lo dudó, de suerte que este semestre regresó a su carrera de diseño de modas en la Colegiatura Colombiana, y en paralelo intervino el libro original con marginalia –notas y comentarios al margen–, sobre los textos de su mamá –además de chats hay introducción a los capítulos e interpretaciones desde la formación sicológica de Nora.

El trabajo ha sido arduo y la inversión exigente, pero están agradecidas: “El libro muestra que la tecnología nos permite tener conversaciones profundas, poderosas, lo mismo que yo enseño a altos directivos, muchos de los cuales no saben conversar. La palabra crea, construye, destruye, cambia el mundo; conversamos todo el tiempo… ¿lo hacemos de forma adecuada?”, reflexiona Nora.

En su caso está claro que “Las palabras no se las lleva el viento”, nombre del libro, para lo cual hay que atreverse y trabajar, tanto como lo hicieron madre e hija, cuyo cansancio está hoy soportado en la alegría de haberlo hecho posible.