Las novedades en las elecciones para Congreso

El tarjetón

Tarjetón de Senado Tarjetón de Cámara

Al pasar por la mesa de votación a cada persona le entregarán como mínimo dos tarjetones: el de Senado y el de Cámara, porque también se realizan ese día las consultas internas del Partido Liberal y del Polo Democrático Alternativo, pero según John Jairo Guzmán Benítez, Registrador Especial de Medellín, aun no están definidos los mecanismos para esas consultas. Como la idea es fortalecer los partidos políticos, no aparecerán ni los nombres ni las fotos de los candidatos, y en cambio se resaltará el logotipo de cada movimiento o agrupación, que aparecerá en la parte superior. En la inferior hay unas casillas numeradas, hasta 100 en el caso del Senado y hasta 17 para la Cámara de Representantes en lo que se refiere a Antioquia, correspondientes al número de curules a proveer. Consulte aquí la explicación para esta diferencia. En la parte inferior también hay recuadros especiales, correspondientes a la circunscripciones especiales para indígenas y comunidades negras.

El voto preferente

Las casillas numeradas son para permitir que entre en juego este mecanismo de la reforma política. Para entenderlo, hay que tener en cuenta que el elector tiene la oportunidad de decir para cuál de los miembros de la lista es su voto. No obstante, esto solo es posible si el partido en mención se acogió a esta modalidad, pues también existe la modalidad de lista cerrada en la que se vota solo por el partido y no por ningún candidato en particular. Debajo de el logotipo de cada partido dice si la lista es de voto preferente o si es cerrada.

En una lista con este mecanismo, el de voto preferente, hay que marcar dos veces. La primera sobre el logotipo del partido, y la segunda sobre el número del candidato que se prefiere. Si no sabe el número del candidato por el que quiere votar, en la mesa le entregan un cuadernillo en el que están los nombres, las fotos y el número de los candidatos de cada partido. Consulte aquí las páginas web de los grupos políticos que participan en las elecciones (20 para Senado y 16 para la Cámara de Representantes por Antioquia), para que busque allí todos los integrantes de las listas a Senado y Cámara.

A la hora de contar los votos, los jurados realizan primero la suma correspondiente a cada partido, y luego proceden a sumar los votos de cada integrante de las listas con voto preferente. Así, por ejemplo, si el candidato número 1 de la lista del partido XYZ obtiene 10 mil votos, pero el número 2 obtiene 20 mil, entonces el número 2 pasa a convertirse en el número 1. Lo importante, entonces, es marcar primero el logotipo del partido, y luego el número del candidato que se prefiera. Los votos que tengan marcado un número pero no el logotipo del partido serán anulados. En cambio, si está marcado el logo y ninguna casilla numérica son válidos, solo que a la hora de contar el voto preferente no suma para ningún candidato en particular.

A la hora de contar

Una vez se cierran las mesas de votación, a las 4:00 p.m., empieza el escrutinio o conteo de votos, y es allí donde se ponen en acción dos novedades más de la reforma política, como lo son el umbral y la cifra repartidora. El primero sirve para establecer el número mínimo de votos que se necesita para que una lista pueda tener candidatos en la corporación respectiva, sea Senado o Cámara. Para la primera el umbral es del 2% de los votos válidos, lo que quiere decir, según cuentas hechas con base en los resultados de las elecciones del 2002, que una lista necesita mínimo 200.000 votos. Según los resultados de hace cuatro años, en los que solo 3 listas superaron esa cifra, las de Luis Alfredo Ramos, Antonio Navarro y Germán Vargas, si se aplicara este mecanismo, el Senado elegido habría sido diametralmente opuesto, al menos en nombres, al que tuvimos.

Para el caso de la Cámara se toma el número total de votos válidos y se divide por el de curules a proveer (17 en el caso de Antioquia) para obtener una cifra llamada cuociente electoral. El 50% de ese cuociente es el número mínimo de votos, que según el comportamiento en las elecciones de 2002 es de 30.609 para el caso de Antioquia.

Pasar el umbral, sin embargo, no implica que una lista entre a formar parte de la corporación respectiva. Aun le falta pasar la prueba de la lista repartidora, una matriz matemática que sigue el método D’Hondt, y que busca un reparto más equitativo de las curules. Encuentre aquí un ejemplo de cómo operan estos dos mecanismos combinados.

Vuelve la tinta

John Jairo Guzmán Benítez, Registrador Especial de Medellín.

Una vez depositado el voto, a la salida de la urna le entintarán el dedo índice derecho. No se trata exactamente de sumergirlo en un recipiente, como se hacía antes, sino que la señal se hará con un marcador de color morado de tinta indeleble. Esto se hará con el noble e ingenuo objetivo de evitar que una misma persona sufrague varias veces en puestos diferentes, o que se presenten suplantaciones. Otras medidas de seguridad incluyen el nombramiento de un remanente de jurados equivalente al 10%, que entrarían a remplazar a los que por diversas causas no puedan asistir y evitar así que a última hora haya jurados improvisados.