“La Zona Rosa nos sacó”: rectora del Palermo

Entre los planes del colegio está tener una nueva sede en La Estrella para continuar con su misión de una educación integral, pues considera que el contexto actual de El Poblado no es apto
Fachada del colegio por la calle 9. Hermana Adela Duque, rectora de la institución. Fotos Sébastien Herbiet

Por Daniel Palacio Tamayo
daniel.palacio@vivirenelpoblado.com.co

El cambio vertiginoso que ha tenido la zona en la que está ubicado el Colegio Palermo, en pleno corazón de El Poblado, obligó a la comunidad religiosa a buscar nuevas alternativas para continuar con la labor educativa. “Se está volviendo inviable el colegio acá. Nos ha dolido porque es la vida del colegio en Antioquia, son 73 años en este Poblado, pero los contextos cambian, las cosas cambian”, afirmó la hermana Adela Duque, rectora de la institución.

Entre esos cambios, la rectora enumeró los problemas de inseguridad, consumo y venta de estupefacientes en los parques colindantes, el ruido, la contaminación, la congestión y la prostitución. Según la vocera de la comunidad religiosa, que también reside en la zona, es imposible conciliar el sueño: “Por salud síquica no podemos quedarnos aquí, de un lado se escucha a Helenita Vargas y a Darío Gómez y del otro un ¡pum, pum, pum y el traqueteo ese!”.

Adicional a esa problemática, la religiosa asegura que no es una novedad que el sector “se ha convertido en uno de los prostíbulos más grandes de Antioquia para extranjeros y adinerados”. Igualmente la hermana Adela se queja porque la acera de la calle 9 se ha convertido en centro de orines, popó y ahora “a los de la Zona Rosa se les dio por amontonar en nuestra acera torres de basura”, enfatiza, no sin antes advertir que eso ha llegado acompañado por roedores en las instalaciones de la comunidad. “Es imposible aguantar”, concluye.

Sin embargo, la hermana Adela advierte a la comunidad y los padres de familia que el traslado del colegio no es inmediato; sino un plan para 2019, con el fin de mantener su premisa de una formación integral: “Donde quiera que lleguemos, queremos ser referentes”, por lo que querían buscar nuevos horizontes por fuera de El Poblado y estar preparados para los nuevos desafíos del siglo XXI para los que “la escuela se tiene que reinventar y resignificar”.

El lote, propiedad de la comunidad religiosa, tiene una extensión de 23 mil metros cuadrados, por el que pagaron casi 1.800 millones de pesos por valorización, está a la venta, sin embargo aún no se ha cerrado ninguna negociación, pues, según indicó la hermana Adela, “estamos esperando que el Municipio nos diga cuánto es el cobro del impuesto de plusvalía. El predial, los servicios y hasta los suspiros están por las nubes”.
Mientras eso sucede ya tienen visualizados dos lotes en el municipio de La Estrella, pues en El Poblado tienen un problema adicional: “Es más costoso repotenciar la estructura que hacer una nueva, pero hacer un nuevo colegio con los factores que tenemos en contra, es imposible”.