“La Virgen no es responsable de la inseguridad”

   
  
   
 El proyecto de ampliación de la Avenida 34 incluye el traslado de la llamada Virgen de la Gruta, también conocida como Rosa Mística, en el sector de La Aguacatala, a un lote cercano de propiedad del Municipio. Dicho terreno está situado al borde de la quebrada, entre la Avenida 34 y el antiguo camino que llevaba a la finca La Bagatela. La propuesta de diseño del nuevo santuario, realizada por la misma firma que diseñó la ampliación de La 34, contempla, entre otros detalles, un parqueadero con 20 celdas, dos filas con varias bancas cada una, altar y el respectivo techo.

En pro y en contra
Aunque desde tiempo atrás varios habitantes de las unidades residenciales cercanas han manifestado rechazo a la permanencia de la Rosa Mística en el sector y solicitan su traslado al templo de Santa María de Los Ángeles, la Alcaldía defiende su permanencia en esta área. Uno de los argumentos es “el respeto a los creyentes que han hecho del sitio un santuario. Ellos tienen tanto derecho a que se les mantenga esta circunstancia, un hecho social que trasciende el interés de dos o tres ciudadanos, como tienen derecho a tener inquietud quienes hoy la tienen”, dice el ingeniero Juan Guillermo Gómez, Líder de Programa de la Subsecretaría de Valorización de Medellín.
Entre las quejas de quienes se oponen a tener a la gruta en el vecindario están la inseguridad y los atracos frecuentes perpetrados, según ellos, por personas que se camuflan en las romerías. Temen que al pasar a la Virgen a un lote más cercano a sus residencias se incremente el flagelo. “No se puede culpar a la Virgen de la inseguridad, pues la mayoría de quebradas presenta el mismo problema de malandrines que se aprovechan de ellas para acceder a las unidades residenciales. Quitando la Rosa Mística el problema no deja de existir. Lo que tiene que hacer la Alcaldía es tomar medidas apropiadas para combatir la delincuencia en esta zona”.
Así mismo, muchos habitantes del sector consideran absurdo que exista un sitio de peregrinación cerca a la Avenida El Poblado, debido a que empeora las dificultades de movilidad. Pero precisamente por estas dificultades que se presentan hoy con los carros que se estacionan en la vía pública, es que el Municipio también defiende la construcción del nuevo santuario. “Se trata de aprovechar una zona verde que hoy está desaprovechada y ponerla apta para prestar un servicio que se da en el mismo sitio, con un parqueadero adecuado”, argumenta Juan Guillermo Gómez.
Otro de los aspectos que cuestionan quienes están en contra de la construcción de lo que para ellos es una capilla es el origen de los dineros con los que se ejecutará. Por ejemplo, Diego Restrepo, presidente de Corpoblado, aduce que es ilegal que se levante una construcción para culto religioso con dineros del Municipio y más aún con recursos de valorización. Frente a esto, el Líder de Programa de la Subsecretaria de Valorización de Medellín, Juan Guillermo Gómez, indica que sí corresponde a la Alcaldía su traslado por cuanto la gruta y quienes la frecuentan van a ser afectados por la construcción de un proyecto vial del Municipio.
Los trabajos relacionados con el traslado de la Rosa Mística se ejecutarían en la tercera etapa de ampliación de La 34.