La vasectomía es reversible


    La vasectomía es reversible
    El éxito de la recanalización de los conductos deferentes dependerá de variables que tienen que ver con el tiempo transcurrido y la técnica utilizada en la primera intervención.

    Que una vasectomía pueda ser reversible dependerá del procedimiento que se llevó a cabo inicialmente para cortar el paso de espermatozoides hacia la vía urinaria. Al tomar la decisión de no tener más hijos, la intervención más común es cortar y anudar (puede haber cauterización o puntos de sutura) los dos conductos deferentes, los cuales transportan los espermatozoides desde los testículos.Normalmente se dice que es irreversible porque se hace muy difícil volver a recanalizar los conductos y, al hacerlo, lograr que el fluido de espermatozoides sea suficiente y constante para lograr un embarazo.Una vez realizada la intervención, y si el paciente decide que quiere después de muchos años, volver a tener un bebé, la recanalización requiere un procedimiento de microcirugía muy complejo, con varias complicaciones que no permiten garantizar una efectividad del 100 por ciento.Primero que todo, los conductos, o uno de ellos, pueden estar muy dañados, haciendo imposible la conexión. Además, si han pasado más de 10 años desde la vasectomía, es posible que los espermatozoides no tengan la capacidad de fertilizar un óvulo, pues hay que analizar si la acción de los anticuerpos (ocasionada por los cortes de la operación inicial) dañaron su fertilidad, su movimiento y su actividad.La última alternativa es acudir a la fertilización mediante la extracción de espermatozoides directamente de los testículos para inseminar el óvulo y así gestar de nuevo la alegría de la vida.

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