La unión hace la fuerza

      La unión hace la fuerza  
         
     

    Frase de Perogrullo la que encabeza esta nota, pero qué verdad tan cierta cuando la vemos en el ejemplo que nos da La Aguacatala N2, un barrio que hasta hace poco estuvo dividido entre residentes y comerciantes.

    La Aguacatala es uno de los más hermosos y acogedores barrios que tiene Medellín y la discordia que imperó entre sus moradores fue aprovechada por algunos para sacar ventaja. Aunque su espíritu en algunas cosas es similar al que puede esperarse de cualquier barrio, la mezcla entre comercio y residentes no le ha cambiado sustancialmente la cara o el ambiente de paz que se respira en sus calles y eso lo hace único.

    Aunque suene raro, entre residentes y comerciantes pareciera haber un antagonismo natural, y esa fue la disculpa esgrimida por algunas administraciones municipales para no actuar y dejar que la armonía natural que debería imperar allá se perdiera. Recordemos que esa misma desidia fue la culpable de desastres urbanísticos tan lamentables como los permitidos en el Barrio Lleras y que de alguna manera se han vivido en La Aurora, Las Lomas, Patio Bonito o en Manila.

    Es posible la convivencia entre comercio y residentes, incluso es productiva y beneficiosa para la comunidad, siempre y cuando esté regulada, siempre y cuando sea respetuosa, siempre y cuando horarios, tipologías, espacio público sean respetados. El comercio llega a un barrio y si su presencia no es regularizada actúa como un depredador que deteriora todo en su entorno. Hemos visto ese caso por toda la ciudad. Por eso, el ejemplo que da el Comité Cívico de la Aguacatala N2 en querer trabajar mancomunadamente debe llenar de orgullo a los vecinos de este barrio.

    Los retos que tienen son muchos, pues deben atender temas tan delicados como los de seguridad, la misma transformación de usos del suelo, los cambios ecológicos o el problema del parqueo. Asuntos que interesan por igual a todos pero que trabajados por separado o desde un solo lado no son más que caldo de cultivo para agudizar un conflicto. Aquí está el ejemplo de este Comité Cívico para tener en cuenta en todo El Poblado.