La tendencia de la oferta efímera

La tendencia de la oferta efímera
Tener una pequeña ventana de oportunidad para comprar o consumir un producto, muchas veces lo hace más atractivo. Esta es la esencia de los espacios pop-up que se toman las tiendas de ropa, diseño, restaurantes y bares.
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Vestuario 1/2 Dress en la tienda efímera La Boca del Lobo
 
Los productos en venta son pasajeros, los compradores vienen y van, y ahora los espacios donde ambos se unen también perecen. Las tiendas efímeras, como un bar que está a punto de cerrar, inducen a la gente a consumir lo que pueda antes de que la fiesta se acabe.
Nunca hay una necesidad de salir de compras, además las tiendas siempre están ahí para que en cualquier momento que sean necesarias, el consumidor pueda ir a ellas. Así, las tiendas efímeras o conocidas en otros países como tiendas pop-up, nacen para que el tiempo reducido de oferta obligue a los compradores a gastar su dinero en el margen de tiempo especificado. Pero además generan una sensación de novedad y exclusividad sumado al elemento de sorpresa.
Las tiendas efímeras se han vuelto una novedad en Medellín, pero estos conceptos son una tendencia global desarrollada por expertos de mercadeo en experiencias. Alison Moyars, experta en eventos para recaudar fondos y creadora de espacios itinerantes en Chicago, Estados Unidos, explica que a la hora de comprar, las experiencias diferentes al rutinario recorrido del centro comercial, atraen consumidores que prefieren vivir encuentros únicos y los hace sentir conocedores de lo que pasa en su ciudad. “Quienes se enteran tarde de estos espacios se sienten excluidos y pasan a ser clientes potenciales para futuros eventos”.  
Para los comerciantes, las ventajas no solo son más compras en menos tiempo, los gastos de alquiler son menores o nulos si el espacio usado también se beneficia del público atraído como restaurantes, bares o galerías de arte. Estos a su vez han empezado a seguir la tendencia del espacio pop-up: galerías de una semana, restaurantes de un fin de semana o bares como el Alcoholic Arquitecture en Londres, que durante pocos días encerró una neblina de alcohol que sus clientes respiraban y después de 40 minutos equivalía a un trago de licor.
En Medellín, tiendas efímeras o itinerantes como La boca del lobo y la Feria Checa, están enfocadas al diseño de textiles, accesorios, decoración y arte. Y en general los participantes son diseñadores y artistas que apenas se abren paso en el mundo creativo y comercial. Sin embargo los resultados de estos espacios han logrado buenos resultados, lo suficiente para incentivar a grandes marcas a adoptar el mismo sistema. Chanel ha tenido tiendas efímera en San Tropéz y Nike tuvo ocho tiendas pop-up en ciudades olímpicas de Europa durante la inauguración de los Juegos Olímpicos en Pekín.