La tarea para los días que siguen (después del 4 de febrero de 2008)

     
  La tarea para los días que siguen (después de l 4 de febrero de 2008)  
     
  Las diferentes voces que se unieron tenían un grito profundo en común, la libertad para todos los colombianos, así lo corroboró uno de los tantos mensajes: “En mi familia hay 3.200 secuestrados”  
     
  Una de las pancartas decía: “No hay camino hacia la libertad, la libertad es el camino,” y otra más amenazaba: “Devuélvanlos o vamos por ellos”. Muchas camisetas decían: “Nacimos para ser libres,” y otras clamaban por la verdad, la justicia y la reparación, mientras que sonaba: “...ojalá pase algo que te borre (guerra) de pronto...” a la vez que Juan Sebastián Salazar, estudiante de la Universidad Pontificia Bolivariana con una bandera de Colombia en la mano, decía: “La marcha es a favor de la paz, el amor y la libertad, obvio que no queremos más Farc, pero no debemos pensar en acciones que aumenten el clima y la cultura violenta, la marcha es a favor de los colombianos, por una mejor imagen ante el mundo.” La imagen, claro.  
 
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Que cale el mensaje
Para Beatriz Mejía quien se dirigía de El Poblado hacia La Alpujarra, la marcha llevaba un mensaje que no es para los violentos: “Es más bien para todos los colombianos de bien, para que dejemos atrás esa indiferencia, pues el silencio de los buenos es la victoria de los malos, por eso me encantaría que de una vez por todas todos los colombianos nos unamos y creemos una revolución de amor y de flores.”

Por su parte, Sergio Aristizábal, que venía de Laureles, dijo que le encantaría que mañana marcháramos por la paz, pasado mañana para decir no más hambre, el jueves por el cuidado de la naturaleza, y el viernes por la verdad y la democracia.

Que se despierte el pueblo
Juan Erasmo Rojas, estudiante de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad Pontificia Bolivariana, subrayó que ojalá el pueblo comience a despertar, “pues el pueblo desunido, hace tiempo que está jodido; además creo que la marcha no es un mensaje solo para los grupos armados ilegales, también debe ser para nosotros mismos y el Gobierno, con el objetivo de que cada vez más, busquemos las alternativas para brindar a todos los colombianos, sobre todo a los más necesitados, aquello que está consagrado en la Constitución Política, los derechos básicos como la paz.”

Campamento libertad
Uno de los tantos grupos que quisieron demostrar su punto de vista a través de un pendón, fue el de la agencia Tribal Ddb Colombia, su mensaje decía: “¿Y qué hacemos mañana?, seguir luchando por la libertad.” Juan Carlos Vélez dijo que con esa la frase quiere que todos los colombianos nos preguntemos qué es lo que vamos a seguir haciendo para que las personas secuestradas recuperen su libertad: “Esto no puede parar acá, el 4 de febrero debe ser el inicio de un gran fin, la libertad.”

Campamento libertad decía en las camisetas de los miembros de esta agencia, pero Vélez anotó que prefería no profundizar en esto pues es un proyecto que apenas comienza a crecer: “La idea es que la gente vaya preguntándose qué será, queremos crear una expectativa, pero aclaro que no sabemos todavía si vaya a pasar algo.”

Marcela Álvarez, coautora de la frase, explicó: “Se trata de deslegitimar a las Farc, y de decirle a Colombia que la paz no es cuestión de una marcha.”

¿Qué voy hacer yo por Colombia?
Ramiro Arias, coordinador de la marcha, aseguró que esto puede ser un gran inicio de una verdadera revolución ciudadana, si todos los colombianos somos conscientes de que el país puede cambiar desde nosotros mismos. “La marcha es un símbolo de unidad para que así el país se decida a cambiar, que sea otro desde una iniciativa ciudadana.”