La Señorita Julia

   
 Publicado en la edición 396, 23 agosto de 2009 
   
 La Señorita Julia 
   
  Gran montaje de Tearo Móvil, donde las soledades, las ambiciones y las difíciles relaciones entre mujeres y hombres, sólo llevarán a estados de desasosiego y vergüenzas 
   
  
   
  Julia, hija de un conde, después de una niñez infeliz y un matrimonio fracasado antes de realizarse, se deja seducir en la noche más corta del año por un sirviente llamado Juan, que la desea desde que era pequeña.

La obra es una lucha de poder entre una pareja, que en la noche de San Juan, de fiesta, la dueña de la casa seduce al criado, el cual lo permite porque tiene intereses ambiciosos de subir de categoría y no seguir siendo un simple mayordomo.

Al tiempo de haber iniciado la relación sentimental, Juan, que además está comprometido con otra mujer, se da cuenta de que la solución no será utilizando a Julia, que pasando por encima a su prometida no es suficiente, o como dice el director Carlos Bolívar, “aunque prácticamente viola a Julia y le pide dinero, y ella le pinta un mundo sin diferencia de clases, finalmente se da cuenta que es imposible luchar de esa forma”.

Todo en una noche, cuando Juan y Julia deciden robar al conde y huir, Cristina, prometida del inteligente criado, sale y entra, dormida y despierta. Sólo con el amanecer llegará la tragedia creada por ellos mismos.

Sobre el montaje, el director explica: “Yo los montajes los abordo desde el actor, me preocupa más el trabajo interpretativo de los actores que la puesta en escena. Esta obra es algo muy sobrio pero muy verdadero”.

August Strindberg
Ese es el nombre del autor sueco de este drama, considerado uno de los precursores del teatro cruel y del absurdo. Por eso entre otras cosas, cuando Teatro Móvil le propuso el montaje a Carlos Bolívar, éste lo pensó debido al gran respeto por la obra, que la ve en un nivel superior.

Con La Señorita Julia, Strindberg rompió con la tradición romántica del teatro sueco. En el prólogo de su obra dice: “he roto con la tradición de presentar a los personajes como catequistas que con preguntas estúpidas provocan la réplica brillante. Para ello he hecho que las mentes trabajen de un modo irregular, tal y como ocurre en la realidad, donde en una conversación nunca se agota el tema, donde un cerebro trabaja como una rueda dentada en la que el otro se engrana a la buena de Dios. Por eso el diálogo anda sin rumbo”.

La Señorita Julia es una propuesta de Teatro Móvil, liderado por Paula Barros, quien ya había trabajado en Madrid con Carlos Bolívar. El resultado de su trabajo con el resto de actores, seguirá en temporada hasta el sábado 29 de agosto en el Pequeño Teatro, con funciones a las 7:00 p.m. de martes a sábado.
Informes: 239 3947.