¡La rueda sigue atrancada!

Manila
¡La rueda sigue atrancada!
La comisión accidental no ha podido avanzar porque no hay soluciones en movilidad y medio ambiente

El 29 de julio, en la quinta reunión de la comisión accidental del barrio Manila (190), la expectativa era avanzar en los conceptos sobre la necesidad de reactivar los procesos culturales y en el análisis del litigio entre la Corporación Taller de la Música y el Municipio, por la Casa de La Cultura, entre otras cuestiones.

Lamentablemente este deseo no se pudo materializar porque, como ha ocurrido en las últimas reuniones, los temas están girando alrededor de los problemas ya expuestos y sobre los cuales no se han presentado soluciones.

Los 10 palos en la rueda de Manila, planteados en una edición pasada de Vivir en El Poblado, siguen “vivos y coleando”. Continúan, por ejemplo, las denuncias ciudadanas hacia los restaurantes Olivia y Barbacoa Burger and Beer, establecimientos que, según los habitantes, generan ruido, venden licor y se han convertido en un problema por el hollín, el humo y el calor que diseminan a sus vecinos.

A las denuncias de Zulma Villegas, una de las más afectadas, se suma ahora la de Paula Andrea Escobar, una habitante de toda la vida del barrio, quien tuvo que irse con su familia por esta situación. “Cuarenta años en el barrio y luego de la llegada de estos restaurantes nos tocó irnos”, contó la joven.

Frente a estas quejas surgió el nombre del Área Metropolitana, toda vez que ningún funcionario asistió a la reunión, y los conceptos medioambientales que deben emitir no aparecen por ningún lado. “Llevamos tres meses pidiendo una visita para que controlen esas fumarolas y el calor y nada que vienen”, fue la denuncia de Zulma Villegas.

Al respecto, el inspector 14 A, Wbeimar Velásquez, expresó que sigue adelante el proceso que implica a estos dos restaurantes por la venta de licor en zona residencial; aunque no quiso dar tiempos, dijo que “lo próximo que viene es una decisión de fondo sobre este asunto”.

El palo de la movilidad
Por supuesto, el parqueo no permitido en todas las vías de Manila es otro tema complejo que sigue irresoluto. Luego de que en la tercera reunión se dejara en firme la decisión de pintar prohibidos en los lados derechos de calles y carreras, resulta que la Secretaría de Movilidad no lo ha hecho porque no hay pintura para señalizar.

Teresa Salinas, subsecretaría de Movilidad, explicó que este proceso podría demorar tres meses, aunque expresó que van a tratar de agilizarlo. “Por ahora nos genera tranquilidad que el Concejo de Medellín aprobó vigencias futuras hasta 2015 para mantenimiento y señalización”, advirtió la funcionaria.

Por su parte, el concejal Carlos Mario Mejía, líder de esta comisión accidental del barrio Manila, pidió celeridad en cada uno de los compromisos de las secretarías y anunció que solicitará una reunión con el director del Área Metropolitana para que dé definiciones sobre los restaurantes mencionados. “No puede ser que las personas de toda la vida estén siendo desplazadas por vecinos que apenas llegan”, dijo.