La recolección de basuras podría ser un caos


13 mil millones de pesos son los subsidios del servicio de aseo a los estratos bajos para Medellín en 2006.

Esto debido a que Empresas Varias no ha liberado a 600 usuarios que quieren entregar sus basuras al nuevo operador; algo que según la Superintendencia de Servicios Públicos, se debió hacer a comienzos de febrero de 2006, cuando se vencieron los términos del contrato entre Empresas Varias y los usuarios que manifestaron su intención de retiro.

 

 

La razón de la retención de estos usuarios, explica Empresas Varias, es que el servicio de aseo tiene unas características especiales que deben tenerse en cuenta a la hora de abrir la oferta, para evitar un caos que afecte a los usuarios, tal como ha sucedido en otras ciudades del país.

“Si se pierde la gobernabilidad en este servicio puede afectar la distribución de los subsidios para los estratos bajos, generaría problemas en la operación por la imposibilidad de reconocer el residuo y cuál empresa lo debe recoger, y la guerra de tarifas incidiría en la limpieza del espacio público”, afirma Andrés de Bedout Jaramillo, Gerente de Empresas Varias.

Empresas Varias asegura que en tanto persistan estos vacíos normativos y problemas de interpretación de la ley no puede liberar a los usuarios que se quieren cambiar a Tierra Blanca. Por ello la entidad pública está elevando las respectivas consultas ante la Superintendencia de Servicios Públicos y la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA) para resolver la delicada situación.

Competencias divididas

En Medellín el acuerdo 23 de 2001 del Concejo Municipal así como el Decreto 0289 de 2002 establece cuáles son los requisitos que debe seguir una empresa que vaya a prestar el servicio de aseo en la ciudad. Sin embargo, según el artículo 13 de la ley 689 de 2001, la Superintendencia de Servicios Públicos aclara que solo ella puede “vigilar y controlar el cumplimiento de las leyes y actos administrativos a los que están sujetos quienes presten los servicios públicos… y sancionar violaciones siempre y cuando esta función no sea competencia de otra autoridad”.

Esta diferencia de criterios es el punto de discordia entre Empresas Varias y Tierra Blanca, porque la primera (entidad pública) afirma que el responsable de vigilar y autorizar el servicio de aseo es el Municipio, representado en el Alcalde, mientras que la segunda (la empresa privada), aclara que la autorización del servicio depende de la Superintendencia y la CRA.

Subsidios

En el servicio de aseo los ciudadanos de los estratos más altos y la Administración aportan unas contribuciones que subsidian a los estratos bajos, que en el caso de Medellín son 13 mil millones de pesos para 2006.

Con la libre competencia este es uno de los temas controversiales, ya que según Empresas Varias las nuevas empresas deben aportar esta contribución acorde con lo establecido por el Municipio. Pero la Superintendencia afirma que “la empresa Tierra Blanca ya remitió un estudio de costos donde los factores de contribución son del 20% del costo medio del servicio y están aprobados por las entidades competentes”.

“Aunque Tierra Blanca por ahora está concentrada en ofrecer sus servicios a sectores comerciales y estrato altos, garantiza que destinará el porcentaje de subsidios para el fondo de solidaridad del Municipio, mientras se generan servicios a otros estratos”, explica Nicolás Ossa, representante de Tierra Blanca.

Pero mientras tanto surge el problema de las compensaciones, porque quien prestaría el servicio a los estratos bajos sería Empresas Varias y esto no resulta equitativo, afirma la entidad pública, por los costos que implica.

Tarifas

Con las resoluciones 351 y 352 de la CRA, las tarifas del servicio de aseo para el país van a disminuir en 2007. Empresas Varias asegura que estas nuevas tarifas van a generar una disminución muy sustancial de los ingresos, ya que se pasará de 115 mil millones de pesos anuales a 60 mil millones. Por eso, está solicitando a la CRA una regulación especial acorde con la ley por ser una entidad pública. Por su parte, Nicolás Ossa, representante de Tierra Blanca, asegura que las tarifas no les preocupan porque el mayor beneficiado será el usuario, ya que obligará a que se aumente la calidad del servicio.

El monopolio en el servicio de aseo

Según Empresas Varias en sectores comerciales como el Centro y la Zona Rosa se requiere aumentar hasta en 21 veces la frecuencia de barrido y recolección de basuras, aunque solo se pueden cobrar entre 12 y 13. Por eso mismo, Bedout insiste que el aseo de Medellín debe tener en cuenta el aporte social de la entidad frente a la presencia de una nueva competencia privada, así ello implique preservar el monopolio en este servicio. “La ley misma establece de por sí el monopolio cuando adjudica, como el caso de Bogotá, zonas de exclusividad, donde solo puede prestar el servicio un solo operador y no hay nada malo en ello siempre que el servicio cumpla con cobertura y calidad”, explica Bedout.

Sin embargo, la ley ya ha abierto el mercado para este servicio. Así que solo falta esperar que las condiciones estén claras; proceso que se encuentra en manos de la CRA y la Superintendencia de Servicios Públicos, las cuales deben resolver esta situación en los próximos meses. En caso de darse una apelación, será el Consejo de Estado quien dirima el conflicto.