La primera mujer en pilotear un Ángel

Así es como se les conoce a los helicópteros UH60. Al mando, una mujer con nervios de acero y gran capacidad profesional
pilotear un Ángel
Por su juventud la capitán Alejandra Charry también sobresale en la base Aérea de Rionegro

Por Daniel Palacio Tamayo

Por primera vez en el país una mujer está al frente de la tripulación de una de las máquinas más poderosas de ala rotatoria que tiene la Fuerza Aérea Colombiana. Fue gracias a la capacidad de combate del Black Hawk que las Fuerzas Militares y de Policía pudieron dar contundentes golpes a la insurgencia, que tenía sus campamentos en los lugares más escarpados del territorio nacional.

La Capitán Alejandra Charry, recibió la acreditación que le permite volar este helicóptero, conocido como UH-60 y utilizado en Colombia por la Fuerza Aérea, la Policía y el Ejército. De 28 años de edad, asegura que siempre quiso volar uno de estos aparatos. Para ella es muy significativo que una mujer “vuele una de las aeronaves más representativas”.

Para las misiones que se enfrenta la Capitán Charry hay que tener nervios de acero. Este helicóptero es utilizado para operaciones humanitarias, recuperación de personal en zonas de difícil acceso, transporte de tropas y ayuda la extinción de incendios; esto sumado al apoyo de operaciones de asalto aéreo contra organizaciones ilegales. La Capitán estará presta a prender las hélices del Ángel, un UH60 en el que se han hecho misiones tan gratificantes como el rescate de una mujer con su hijo de brazos que sobrevivió cinco días en las selvas del Chocó después de un accidente aéreo.

Antes, Alejandra Charry realizó operaciones en otros helicópteros de la Fuerza Aérea, sin embargo asegura que “el Black Hawk es más complejo y exigente, pues puede alcanzar mayor altura y velocidad y tiene capacidad para realizar más maniobras”. Una vez la Capitán se abrocha el casco y emprende vuelo puede alcanzar hasta 286 kilómetros hora y tener una autonomía en el aire superior a las 3 horas.

“Las mujeres en la Fuerza Aérea están teniendo más campo en la aviación en cuanto a aeronaves de ala fija. Los comandantes han visto nuestro desempeño y la preparación para volar”, afirma la Capitán, quien también sueña, ahora que alcanzó esta meta, tener una tripulación completa de mujeres a bordo de un Ángel.

La capitán describe a este Ángel como si fuera su enamorado: “Es una aeronave majestuosa, grande, bonita. Cuando yo acelero los motores, realizo un despegue o una aproximación, me siento segura”.

Ella, que ha surcado los cielos colombianos dice sentirse además de libre y segura, afortunada de poder contemplar los paisajes con cascadas y pueblos perdidos en medio de montañas y llanos. Uno de los más lindos, dice, es ver la represa de Guatapé desde el aire.