La oportunidad de la Jal

     
     La oportunidad de la Jal 
       
     La historia de la Junta Administradora Local de El Poblado siempre ha sido una de esfuerzos individuales, de la defensa de intereses cuasi particulares. Solo en unos pocos casos, y de eso hace ya unos 10 años, la Jal se presentó unida ante la Alcaldía en representación de los intereses de El Poblado. Era la época de los proyectos emblemáticos: el polideportivo, el centro de salud y la casa de la cultura.
    Después, el trabajo de la Jal ha sido, salvo alguna honrosa excepción, el de ediles que defienden intereses personales y que usan este cargo de elección popular como plataforma para sus aspiraciones políticas personales. Y no es que eso sea inconveniente, si un edil cumple a cabalidad su trabajo. El problema es que muchos ediles no han pasado de ser pequeñas fichas de la politiquería local.
    En las elecciones pasadas, sin embargo, los resultados parecen sugerir un panorama diferente. Cinco ediles son del Partido de la U y dos son de Alas Equipo Colombia. De los 7, solo Amparo Gaviria representa el liderazgo cívico de El Poblado. Los demás son nuevos en cuanto no han estado presentes en las organizaciones comunitarias tradicionales ni han hecho parte de comités o veedurías coyunturales. Los de La U vienen con el respaldo del concejal Federico Gutiérrez y dicen ser una forma nueva de la política de esta comuna en cuanto pasaron de largo y por encima de los representantes de las juntas de acción comunal y obtuvieron la votación más alta que lista alguna haya logrado jamás en El Poblado.
    Es de esperar que trabajen en equipo y que actúen de acuerdo con los intereses de la comunidad que los eligió y que si se lo ganan, que lleguen al Concejo, o adonde quieran llegar, dentro de cuatro años, pero que no repitan la experiencia de sus predecesores.