La octava sinfonía de Bruckner llega a Medellín

Aunque su estreno sería el 20 de febrero, inconvenientes en el Teatro Metropolitano obligaron a su postergación. Será el 2 de abril en el Teatro de la Universidad de Medellín.
Por Laura Montoya Carvajal

Retrato de Anton Bruckner por Hermann von Kaulbach

Luego que el pasado viernes 19 de febrero, la Orquesta Filarmónica de Medellín informara que el concierto que tenía programado del estreno de la Sinfonía Nº 8 de A. Bruckner tuvo que ser cancelado por razones de fuerza mayor, este martes se dio a conocer que el espectáculo fue reprogramado para el sábado 2 de abril en el Teatro de la Universidad de Medellín.

Las razones que habían sido expresadas por Filarmed estaban relacionadas con un mantenimiento extraordinario en la tramoya de la sala del teatro y que fue comunicado por la Asociación Medellín Cultural-Teatro Metropolitano José Gutiérrez Gómez, lo que impidió que el sábado 20 de febrero se llevara a cabo el evento.

El Teatro informó que la devolución de dinero de la boletería se hará en sus taquillas desde el pasado sábado y en el punto de venta Tu Boleta-Tienda Sala Cool contiguo a Unicentro desde este 26 de febrero.

El canje de la boletería para quienes quieran asistir al concierto en la nueva fecha será informado próximamente por Filarmed.

La obra musical 
La creación que un hombre tímido e inseguro nacido en Austria en 1824 hoy es el paso hacia la madurez de la Orquesta Filarmónica de Medellín. La sinfonía número 8 de Josef Anton Bruckner, la última que escribió, será ejecutada por primera vez por la orquesta de la ciudad el sábado 2 de abril en el Teatro Metropolitano, bajo la dirección del maestro Francisco Rettig.

“La preparación ha llevado mucho más tiempo del que se cree: no es cosa de una semana. De hecho, empezó cuando tocamos por primera vez Bruckner hace años, siguió con la ejecución de cuatro sinfonías suyas y ahora podemos arribar a la octava, después de tres semanas de ensayos”, puntualizó el maestro Rettig. Para la agrupación, esta pieza es un reto venido del Romanticismo: “Los compositores del Romanticismo fueron exigiendo orquestas más grandes cada vez, para poder expresar todo lo que querían decir, sus sentimientos e ideas respecto a la música. Igualmente, la manera de escribir era compleja y elaborada y la longitud de las obras era mayor”, explicó Ramiro Isaza, profesor de historia de la música.

Para esta sinfonía y otras que ya han interpretado, la orquesta adquirió recientemente tubas wagnerianas. “Bruckner hace parte del gigantismo orquestal, que requiere de muchísimos ejecutantes e instrumentistas y especialmente se refuerzan los instrumentos de viento y metal”, apuntó el docente. Según Isaza, Bruckner hizo de esta sinfonía una obra intrincada. “La obra es más compleja desde la escritura porque tiene muchas ideas musicales. Normalmente una sinfonía en su primer movimiento tiene solo dos ideas y el compositor las desarrolla, extiende, comenta y elabora. En esta sinfonía de Brukner hay más ideas de lo normal”.

Por esto, apunta el director Rettig, esta es una obra para una orquesta madura y que ya esté familiarizada con el lenguaje y estilo de Bruckner.

“Será un hito que marcará la vida musical de la orquesta, que la pone en otro nivel”, afirmó el maestro Rettig. 

En 1892, cuando fue estrenada después de dos años de insatisfacción e inseguridad de Bruckner, la pieza fue aclamada por el público y con ella el compositor alcanzó prestigio y reconocimiento, y un estilo que más adelante heredaría el bohemio-austriaco Gustav Mahler.

“Esta será la oportunidad de escuchar por primera vez en la ciudad esta obra considerada lo más excelso y monumental del Siglo XIX”, invitó el director de orquesta.