La meta que no te puede faltar en 2014

La meta que no te puede faltar en 2014
“Cuando te sientas sin esperanza, ve y ayuda a alguien”
/ Carolina Zuleta

Un nuevo año es una gran razón para parar y pensar qué queremos hacer con nuestra vida. Ha sido mi costumbre por muchos años escribir las metas que quiero cumplir en el año nuevo y hoy quiero compartir una que no te puede faltar si quieres que el 2014 sea el año más feliz de tu vida.

Normalmente, cuando escribimos metas pensamos en lo que queremos para nosotros mismos: bajar de peso, viajar, obtener un ascenso en el trabajo, hacer dinero, completar un proyecto, etcétera. Pero la clave de la felicidad está en lo que damos y no en lo que recibimos.

A finales de 2013 hice un curso con el reconocido coach Tony Robbins. En este, aprendí que los pensamientos depresivos son egoístas por naturaleza. Cuando nos sentimos tristes, con rabia o depresión, estamos pasando la mayor parte del tiempo dentro de nuestra cabeza pensando cómo el mundo no nos está dando lo que creemos que merecemos. Nos enfocamos en que no tenemos suficiente dinero, en cómo esa persona no nos ama de la manera que deseamos, en cómo no tenemos pareja, en que estamos solos. Pero, por el contrario, la verdadera felicidad la experimentamos cuando nuestra atención está en servir a los demás, en cómo ser más amorosos, comprensivos, en cómo podemos ayudar.

Aung San Suu Kyi es una política y activista birmana que ganó el Premio Nobel de la Paz en 1991. En 1989 fue sometida a arresto domiciliario por 15 años por ser opositora de la dictadura militar. Mientras estaba bajo arresto, le preguntaron cómo hacía para no deprimirse y darse por rendida. Entonces dijo una de mis frases favoritas: “When you feel helpless, help some one”, lo que traduce: “Cuando te sientas sin esperanza, ve y ayuda a alguien”.

Esto que nos enseña Aung San Suu Kyi es todo lo opuesto a lo que hacemos cuando estamos tristes. Por lo general, cuando nos sentimos mal nos encerramos, nos alejamos de los demás y eso lo único que genera es más dolor. Hazte el propósito de que este año, cada que te sientas mal, vas a ir a ayudar a alguien. Y no solo cuando te sientas mal, haz que en este año que comienza por lo menos una de tus metas incluya dar a otros.

Mira a tu alrededor, ¿de quién quieres más amor? Haz que tu meta sea darle más amor a esa persona. Observa a las personas que están pasando por una situación difícil, ¿cómo les puedes aportar a sus vidas? Mira tu barrio, tu ciudad… ¿a quien le puedes dar de ti?

Vivir es dar… Es el único propósito por el que estamos aquí. Cuando damos, experimentamos la felicidad más grande. Haz que el 2014 sea una año para dar.
opinion@vivirenelpoblado.com