La Magia de tus Bailes tiene alma

Desde hace 25 años esta academia de baile funciona gracias a la magia de Fernando González


Bienvenida Hoyos, Andrés Echeverri, Dalia Isaza, Natalia Castrillón, Fernando González, Magnolia Ángel y Eslith Franco

Por Catalina Peláez
“Yo di clases de baile desde el colegio y, a cambio, negociaba con mis compañeros para que ellos me dieran clases de cualquier materia; ellos fueron mis primeros clientes”. Quién habla es Fernando González, un arquitecto de profesión y bailarín por vocación, quien hace 25 años fundó La Magia de tus Bailes, una academia dedicada a la enseñanza de bailes populares.

Remembranzas
Fernando ha bailado desde siempre, y no es una exageración decirlo porque a los seis años de edad el baile ya era su pasión. Luego, en la adolescencia, este arte pasó a ser su refugio y la manera de encontrar un desahogo en esa etapa de la vida en donde todo pareciera que se convierte en nada, y nada se convierte en todo. Dice que sus hermanas fueron sus mayores cómplices porque, cuando su mamá le imponía llevarlas al cine, él cambiaba los planes y armaba paseo con ellas para ir a los ensayos de danza. “Yo, que no era mentiroso, tenía que decir mentiras para ir a bailar; a mis hermanas les contaba la película para que supieran de qué se trataba y me pudieran acompañar”, dice entre risas Fernando.

Cuando finalizó sus estudios en el colegio, no contaba con los recursos para pagar la universidad, de manera que se dedicó a dar clases y así pudo obtener ingresos que le permitieron pagar la carrera de arquitectura, y posteriormente graduarse de esa facultad. Pasó el tiempo y Fernando, en paralelo, ejerció su profesión y continuó dando clases de baile particulares hasta que eran tantos sus alumnos que decidió buscar un espacio en El Poblado. “Conseguí un lugar encima de lo que se llamaba el Café Café, entre la calle 8 y la calle 9. Abría a las 5 de la tarde, después de salir corriendo de la oficina de arquitectos en la que trabajaba”, recuerda Fernando.

“El espíritu de un maestro es generoso”
“Todos los sábados yo iba a ver cine en un cineclub que funcionaba en una casa del barrio Prado; en una de esas reuniones vi la película La magia de tus bailes, del director Charles Walters. Me acuerdo que después de verla quedé feliz porque es bellísima y desde ahí ese nombre siempre lo tuve presente”, dice Fernando. Tan presente lo tuvo que años más tarde, llegado el momento de formalizar la academia, tuvo que escoger un nombre y no dudó en que fuera ese que lo había hecho emocionar. “El momento más importante de la Magia de tus Bailes ha sido este, sin lugar a dudas. Tengo conmigo personas que, a través del baile, han decidido ser maestros. Hay un tipo de profesor que no es precisamente el más profesor sino el más bailarín; en cambio el espíritu de un maestro es generoso y se pone al nivel del alumno”, asegura Fernando. Por eso hoy lo acompañan ocho profesores y Bienvenida, una mujer que desde los inicios de la Magia de tus Bailes ha estado a su lado. “Bienvenida empezó conmigo en los oficios varios de la academia, en momentos en los que he estado completamente solo con mi proyecto, ella ha estado ahí ayudándome a administrar la academia”, manifiesta Fernando con profunda gratitud.

25 años después, este sitio sigue lleno de musica y alegría. Los alumnos, de todas las edades, van a clases individuales, en pareja o colectivas, para aprender a bailar géneros tropicales (salsa, rueda casino, merengue, vallenato, porro, bachata), de salón (tango, milonga, vals, fox, bolero, pasodoble,) y modernos (árabe, pop, hip hop, trance, reaggeton, samba).

Pero no importa la elección musical, la magia está es en el movimiento. “Con el tiempo, nos hemos dado cuenta de que hay magia, -dice Fernando- el baile transforma”.