La mafia del cobre

 
 
   
 

La Policía y Une
“Ellos vienen impartiendo charlas de capacitación a nuestros agentes para identificar los tipos de cable y cuales son susceptibles de ser hurtados”, comenta el Mayor Peralta. Por otro lado, cuando los agentes transitan las calles y observan a empleados de Empresas Publicas trabajando en las vías, tienen instrucción de registrarlos y verificar si realmente trabajan para la entidad.

Las cifras del flagelo
Según datos aportados por Une Telecomunicaciones, durante 2007 se han presentado 31 hurtos de cableado telefónico en el barrio El Poblado, correspondiente al 17.5% del total de robos que se presentan en Medellín. A su vez, los sectores más afectados en el sector son las Lomas de Los Balsos y la de Los González, la vía Las Palmas y los barrios San Lucas y Castropol. En aras de comprender la magnitud del problema, es pertinente conocer que en la ciudad, en 2006, se registraron 903 hurtos, en los que 25 toneladas de cobre fueron sustraídas de las redes. Por esas acciones, alrededor de 128 mil instalaciones telefónicas estuvieron aisladas. En lo corrido del año, las cifras son desalentadoras, porque hasta el 11 de abril, se presentaron 167 robos que arroja un saldo preocupante de 44.872 líneas telefónicas aisladas y 179.488 usuarios afectados. Eso se traduce en el hurto de 6 de toneladas de cobre en 4 meses.

Las unidades residenciales no se salvan
En diciembre de 2006, en horas de la madrugada, delincuentes aprovecharon la poca visibilidad de la portería en la Urbanización Torres de Hungría, para robarse el nombre de la unidad, forjado en cobre, letra por letra. Otro caso fue el de la Urbanización Gales. “El 19 de marzo, a las 5:00 a.m., un indigente pasó cerca de la portería y se paró cerca del letrero, entonces a mi compañero le pareció muy sospechoso y llamó a las autoridades que lo capturaron bajando por el Campestre con un costal cargado de letras de cobre, pues ya había hecho robos en otras unidades”, recuerda Juan Pablo Martínez, portero de la unidad residencial. Por otro lado, el Mayor Luis Fernando Peralta explica que algunos indigentes actúan solos y sin tener la complicidad de bandas organizadas. “Este flagelo solo se puede solucionar con la colaboración de los ciudadanos, esa es la única manera de frenarlo”, concluye el oficial.