“La intimidación hay que desnaturalizarla”

  
   
 Dos grandes conclusiones se asoman luego de la realización del Segundo Simposio Internacional sobre Bullying (o intimidación escolar): la necesidad de la Red Nacional Antibullying, de la que se hizo el lanzamiento oficial en el evento, y la dura, pero aterrizada sentencia de que hay mucho por hacer.
En el componente de las acciones que se debe realizar cuanto antes se analizaron las experiencias exitosas a nivel local, nacional e internacional. Este punto ayudado por la participación de expertos internacionales como la psicóloga chilena de la Universidad Diego Portales, María Isabel Toledo, quien expuso “la relación entre intimidación (bullying) y clima en la sala de clases y su influencia sobre el rendimiento de los estudiantes”.
A propósito de sus interesantes disertaciones sobre el fenómeno en Chile y en Colombia y su particular visión sobre el vínculo entre este tipo de violencia y las historias políticas de ambos países, Vivir en El Poblado habló con ella sobre este fenómeno que, en sus palabras, “necesita desnaturalizarse” y sobre el cual “aún queda mucho por hacer”.

¿Cuáles son las causas del bullying desde su punto de vista?
“Estoy absolutamente convencida de que en el caso de los países como Colombia y Chile, que han vivido violencia extrema, hay una incidencia en el tema del bullying porque es un contexto en el que ha sido legitimada la violencia. Y cuando es legitimada por quien tiene que cuidarte (en este caso el Estado) te desestructuras como sujeto. En Chile la dictadura militar con Pinochet ha tenido consecuencias en los niveles de agresividad. Es un tipo de violencia y un tipo de poder. Si no hay sanción por estos asuntos quiere decir que hay reconocimiento social”.

¿Cuándo se puede diagnosticar que está ocurriendo un caso de bullying?
“Son varios síntomas. El primero se presenta cuando se percibe que la víctima no puede responder las constantes agresiones. Una segunda puede ser cuando un menor o una persona asume el papel de víctima. Son comúnmente personas sensibles con baja autoestima y que al recibir dos o tres ataques verbales ya están destruidos”.

¿Cuál es el papel de los profe-sores?
“El profesor es un personaje difícil de definir porque no puede ejercer poder sobre los alumnos. No creo que sea un problema de protección del débil o a quien considero que lo es. Es más bien entregarle herramientas para que se defienda solo, de lo contrario al defenderlo, éste tendrá mucho más señalamiento social y terminará por nunca salir de su posición como víctima”.

¿Cuáles son las estrategias a implementar para darles estas herramientas a los alumnos?
“Deben estar en igualdad de condiciones. Por ejemplo, hay alumnos que son valorados porque son más grandes o porque son más bonitos. Entonces a quien no tiene estas características se les debe enseñar algún tipo de arte o habilidad o tal vez ‘explotarles’ algún talento. Esto lo que logra es que se sienta valorado por algo que sepa hacer, de otra manera es mucho más fácil que caiga en la intimidación y asuma ese papel de víctima. Esto conlleva a que estos pequeños no tengan amigos y normalmente no sean invitados a ningún grupo”.

¿Qué tanta afectación sufre una persona que ha sido agredida en ese entorno estudiantil?
“No sólo lo afecta académicamente sino que afecta su proyecto de vida. Se produce un cambio, pues ahora son menos audaces, el proyecto se convierte en un encierro permanente. Aprovecho para comentar un ejemplo de una niña en Chile de octavo grado (cuando termina la educación media) quien quiere estudiar cocina porque dice que a un chef nadie lo va a ver (en un restaurante); ella además dice que no quiere tener hijos y que sus labores profesionales desea desarrollarlas fuera del país”.

¿Qué se puede hacer desde la academia y desde las administraciones gubernamentales?
“Las sanciones pueden ser una medida muy impulsada y aceptada para tratar de erradicar el bullying, pero si sólo se utiliza este método se cae en un error. La solución no es echar al estudiante intimidador sino educarlo. De esta manera evitamos la discriminación. De todas maneras sabemos que en América Latina es muy poca la investigación. Este tipo de intimidación hay que desnaturalizarla, y se evidencia que no se ha logrado en la carencia de legislación al respecto. Queda mucho por hacer”.

 
   
  
 
Magnitud del problema en el mundo*
India
(8 a 12 años)
Víctimas: 18,5% niñas
38,2% niños

Canadá
4 a 11 años, según padres
Intimidador: 14%
Víctima: 5%
10 y 11 años
Intimidador: 22,2%
Víctima: 17,7%

Italia
Intimidadores: 7,9% niños
9,1% niñas
Víctimas: 24,7% niños
31,9% niñas

 Suecia
Intimidadores: 18%
Víctimas: 10%
Intimidadores – Víctimas: 9%

España
24% acosado
26,8% hombres
21,1% mujeres

*Cifras expuestas por María Isabel Toledo.