La gota que rebasó el vaso

Space

La gota que rebasó el vaso

Esta tragedia es solo un ejemplo muy visible de muchas inconsistencias denunciadas en la construcción de la ciudad

La caída de la torre 6 de Space logró mover los cimientos de la construcción en Medellín y el país. El mismo alcalde Aníbal Gaviria ya explicó algunas de las propuestas que tiene para presentar al Gobierno Nacional y tratar de regular el crecimiento desbordado.

Estas disposiciones incluyen revisar las licencias expedidas con los POT anteriores; formular un “Estatuto del Curador”; otorgar la vigencia de las licencias de acuerdo con los avances de obra; exigir la supervisión técnica e interventoría externa obligatoria al constructor; crear un registro único de supervisores e interventores, similar al Registro Único de Proveedores; exigir pólizas para la actividad constructora y de estabilidad de la obra para licencias; exigir el certificado de Permiso de Ocupación para la conexión de servicios públicos, establecer sanciones y someter a reparto las solicitudes de licencias en las curadurías.

La Alcaldía también solicitó a la Procuraduría General de la Nación abrir investigación al Curador Segundo “considerando que los indicios recogidos a la fecha muestran posibles errores o insuficiencias en la evaluación de los diseños estructurales para el otorgamiento de la licencia de las urbanizaciones Space y Continental Towers”.

A lo anterior se suman otras propuestas que piden ir un poco más allá para meter en cintura a los constructores, como las que plantea el representante a la Cámara por Antioquia, Juan Valdés, quien ha manifestado que el Gobierno Nacional debe elaborar y entregar “una lista negra en la que aparezcan aquellos constructores que dejan las obras inconclusas o no entregan con calidad”. Aunque por ahora la Ley de Vivienda 1537 se refiere a las viviendas VIP o VIS en este sentido, el representante solicita que se generalice. “Así como existen las listas negras del sistema financiero y en la Dian, aquí necesitamos tener esa lista con las constructoras, para que la ciudadanía pueda tomar una mejor decisión a la hora de alquilar o comprar”, continúa Valdés.

Algunos de los datos que entrega el congresista y que motivan esta petición son preocupantes:

“Hay más de 300 proyectos VIP y VIS inconclusos (siniestrados) en Antioquia, y Planeación me dice que en una zona como El Poblado se han entregado 112 licencias de construcción entre 2010 y 2013”, puntualiza Valdés, al tiempo que pide una autocrítica de Camacol como gremio.

Problemas acumulados
Pero no hay que llamarse a engaños, estos pedidos no se hacen solo por lo ocurrido en Space, pues esta tragedia es solo la gota que rebasó el vaso de las inconsistencias e incumplimientos denunciados.

El concejal Bernardo Alejandro Guerra, por ejemplo, ha sido reiterativo en denunciar que “las constructoras Fajardo Moreno y Fajardo Williamson tienen 90 demandas judiciales por incumplimientos a compradores, inversionistas y proveedores”. Agrega que Fajardo Moreno, aparte de tener el 56 % de sus proyectos paralizados, no le cumple a la ciudad con obligaciones urbanísticas desde el 2001”.

Y no es su único foco de atención, también están constructoras como PSI y Monarca (esta última tiene, según informe de Planeación, el 30 % de sus obras suspendidas) las cuales fueron mencionadas por Guerra porque “se han recibido denuncias de que crean promotoras por proyectos y después no hay a quién reclamarle”. En este punto también hay críticas al sector financiero, pues muchos de los afectados dicen que los bancos les siguen prestando a los mismos para que construyan, pero con diferentes nombres o razones sociales.

Curadurías: no dejan de sorprender
A las críticas que ya tienen las curadurías de la ciudad por aprobar licencias de proyectos VIP en estratos altos (como el caso de Mantua –en construcción–, evacuado temporalmente en días pasados), se suman algunos datos, como que el 50 % de las licencias en 2012 fueron aprobadas por la Curaduría Cuarta y que en esta se aprueba el 65 % de los pedidos de licencia que entran, cuando en otras curadurías este porcentaje oscila entre el 7 y el 19 %.

“Solo en una VIP en El Poblado tenemos una misma familia que compró 36 apartamentos. Entonces ¿dónde queda eso de que las VIP son para quienes no tengan vivienda?”, se pregunta Guerra.

De vieja data
El modelo de ciudad y cómo se ha construido en una ladera como El Poblado, es también motivo de análisis. Zoraida Gaviria, directora de Planeación entre 1998 y 2000, y quien dirigió el Plan Especial de El Poblado (2004 – 2005), tiene claro que al urbanizar en las partes más altas de la ladera estamos “alterando en materia grave la estructura ambiental del valle, en El Poblado específicamente por las aguas subterráneas que tiene. Es como si en mi casa, para que me quepa la cama de un nuevo hijo, yo opte por tumbar la columna. Creo que ya sobrepasamos el límite adecuado de construcción y estamos comprometiendo la seguridad de los ciudadanos”, señala.

Luego de afirmar que la comuna 14 no tiene condiciones de barrio y que no ha sido urbanizada sino ocupada, Zoraida Gaviria plantea: “Más allá de centrarse en las normas, luego de esta tragedia tan dolorosa, lo que se requiere es que todos los habitantes se comprometan con un modelo de ciudad”.