La ciudad, y la vida en la ciudad (1)

Miradas a Medellín
La ciudad, y la vida en la ciudad (1)
El 7º Foro Urbano Mundial ONU-Habitat dirige la atención a una serie de temas de indiscutible relevancia en Medellín y alrededor de los cuales se desarrolla la serie periodística que inicia Vivir en el Poblado en esta edición

Foro Urbano

Por Lina María Aguirre Jaramillo
“Cuando usted mira algunas de esas ciudades que crecen rápidamente, parecen tumores en el paisaje”. En estos términos hablaba el científico Geoffrey West acerca de sus estudios sobre las ciudades en una entrevista para el New York Times (diciembre 2010). El Dr West es un físico teórico conocido internacionalmente, quien después de ocuparse durante décadas en las teorías del universo y alta energía, decidió desde 2002 enfocar su estudio en uno de los fenómenos de mayor preocupación en el presente siglo: la creciente urbanización del planeta y sus problemas.

Foro UrbanoForo Urbano
Foro UrbanoForo Urbano

Las ciudades son hoy un tema recurrente en investigación de distintas disciplinas. Afecta directamente a más de la mitad de la población mundial –hoy compuesta por 7.200 millones de personas– e indirectamente a casi todo el resto porque la interconexión de comunicaciones, economía y servicios implica que lo que pasa en el campo incide fuera de este y viceversa. Se estima que el número de residentes urbanos aumenta a un ritmo de 60 millones anualmente (dos personas cada segundo). Para 2050, el 70 por ciento de la población estará instalada mal que bien en un espacio denominado como metropolitano. ¿Y quién va a alimentar a ese porcentaje de gente?, ¿cuánto costará?, ¿cuánta energía consumirá?, ¿cómo convivirá con sus vecinos y acaso sabrá quiénes son?, ¿cómo se movilizará?, ¿cuánto contaminará?, ¿tendrá buena salud?, ¿superará el centenario pero con los nervios destrozados?, ¿cuántos impuestos querrá pagar?, ¿podrá disfrutar de un espacio público real o tendrá que encerrarse progresivamente entre barreras visibles e invisibles?

Estas y otras preguntas surgen rápidamente cuando se habla de ciudad, bien sea una megalópolis de China, un legendario centro europeo en transformación, otro en los Estados Unidos luchando contra la superconcentración de comunidades excluyentes o una ciudad en Colombia, como Medellín. En esta última el cuestionario puede ampliarse con asuntos específicos derivados de las condiciones particulares, sin duda, pero sin perder de vista que el estudio de estas condiciones se beneficia con una óptica amplia que permita ver racionalmente el cuadro completo más allá de algún optimismo simplista o una retórica cargada de hipérbole que hace de espejo (ahumado) de lemas publicitarios y elude el análisis crítico de los hechos constatables.

Foro UrbanoForo Urbano

En este sentido, el 7º Foro Urbano Mundial de las Naciones Unidas-Habitat, que se llevará a cabo entre el 5 y el 11 de abril, dirige la atención a una serie de temas de indiscutible relevancia en Medellín y alrededor de los cuales se desarrolla la serie periodística que inicia Vivir en El Poblado en esta edición: temas políticos (como relaciones de poder, tensiones sociales), económicos (como inequidad, desempleo, pobreza), espaciales (como marginación, zonas deprimidas, comunidades encerradas, congestión), sociales (pobre movilidad social, acceso desigual a bienes públicos), de inclusión (como seguridad, discriminación, falta de cohesión) y medio ambiente (como contaminación atmosférica y polución).

En el mundo se habla de “ciudades inteligentes” como el modelo a seguir. Espacios sensorizados, redes universales, reciclaje sistematizado, tráfico monitoreado a ritmo de vehículos respetuosos de peatones y ciclistas, orden programado para remediar el caos. En este contexto, ¿cómo pasar de la mediocridad o la franca estupidez a la inteligencia? También se habla de cómo manos privadas con intereses igualmente privados operan en las ciudades en detrimento del bien común. ¿Qué pasa cuando el poder público pierde control de calles, de barrios, de riberas de ríos, de zonas verdes o de las zonas habilitadas para el comercio y el ocio? La identidad de una ciudad es lo que la convierte de concepto a realidad: el color local conformado por la paleta diversa de la comunidad que la integra. ¿Qué pasa cuando una ciudad no sabe exactamente cómo es, cuando una parte quiere hacerse a imagen y semejanza de otras, supuestamente más ‘desarrolladas’, y otras partes parecen violentamente dejadas del tren?

Foro Urbano

¿Qué pasa cuando una ciudad no sabe exactamente cómo es, cuando una parte quiere hacerse a imagen y semejanza de otras, supuestamente más ‘desarrolladas’, y otras partes parecen violentamente dejadas del tren?

Oliver Wainwright, crítico de arquitectura y diseño, escribía en enero pasado en el diario británico The Guardian acerca del pasado, presente y futuro urbano, preguntándose sobre la vivienda y lo que pasa cuando este derecho fundamental es abatido por la noción de “oportunidad de inversión”. Es necesario añadir a la pregunta, qué pasa cuando la burla a la política pública y al cumplimiento de normativas se considera un éxito comercial. A propósito, como cita el autor, se calcula que dos mil millones de personas vivirán en áreas tuguriales en 2050. Este es un punto de discusión para seguir en las mesas de trabajo del Foro.

Foro Urbano

Jane Jacobs, una de las mejores expertas internacionales en urbanismo, aludía a la capacidad de las ciudades de “proveer algo para todo el mundo” en la medida en que “todo el mundo” tome parte en su creación. El físico West (de quien se ha dicho que ha hecho lo que hubiese hecho Jacobs “si hubiera tenido las matemáticas necesarias para ello”) recuerda que todo crecimiento necesita energía. Entendida esta básicamente en términos físicos -la capacidad para hacer un trabajo- y teniendo en cuenta el paso frenético de transformación socioeconómica y tecnológica del mundo en este siglo, es preciso crear un sistema realmente viable de producción de esa energía que demanda la ciudad.

Tal proceso se alimenta de un cuidadoso equilibrio de factores técnicos, humanos y ambientales, y necesita planeación verificable. Todas las promesas de las vallas que pululan en el espacio urbano son estáticas, así que desde el punto de vista periodístico, el termómetro de ciudad, incluyendo el de Medellín, se sirve de otros instrumentos. Este 2014 es propicio para aplicarlos y determinar cómo está el paisaje actual al que alude el científico en la cita del comienzo y razonar sobre el pronóstico: cómo es el horizonte real al cual aspirar desde ahora. Encuentre también más material relacionado con la ciudad, la vida en la ciudad y el WUF7 en vivirenelpoblado.com