La cata de mata diablos

La cata de mata diablos
Un encuentro con los rones, sus maridajes y el mejor modo de degustarlos

En tiempos de los piratas, y antes de que la Corona Española se interesara en financiar en sus colonias el perfeccionamiento y producción de esta bebida, el ron o el kill devil (mata diablo) era utilizado no solo para encender las gargantas y los espíritus de los marinos, sino para limpiar los cañones y las cubiertas de los barcos. Era un producto de primera necesidad. Protegía a estas naves de madera del efecto corrosivo del agua de mar, las impregnaba de un agradable olor a melaza, e incluso era utilizada como parte de pago (además del oro) a los tripulantes de la armada naval inglesa.
“Para catar ron, como a cualquier bebida, hay que ponerle los cinco sentidos”, afirma con seguridad Felipe Castrillón, experto ronero y mixólogo, quien permanentemente dirige catas en torno a este licor.

Los rones son productos versátiles en cuanto a maridajes, los cuales requieren de una mente abierta para dar rienda suelta a la creatividad. Existen algunas pautas que permiten disfrutarlos en toda su dimensión y potenciar o contrastar, de la mejor manera, sus atributos con los de las comidas. La atención a las sensaciones que se despiertan con sus colores, aromas y sabores es el camino para valorar sus características.

Maridajes con los rones de la FLA
Felipe Castrillón nos brinda unas útiles sugerencias para unir en armonía platos exquisitos con los diferentes rones que produce la Fábrica de Licores de Antioquia.


Ver, oler, probar, sentir
El primer aspecto a observar al catar ron es su color y brillantez, cualidades que hablan de la calidad y el tiempo de añejamiento (generalmente entre más oscuro más añejo). Para un análisis de color más acertado es aconsejable inclinar la copa y utilizar una servilleta blanca como fondo y/o aprovechar la luz del día (o una luz blanca).

Otro asunto para detallar con la vista es el crisol, que son los goterones que bajan por las paredes de la copa, al agitarla lentamente, levantada. Estos ilustran acerca del cuerpo del trago, y su impacto y perdurabilidad en la boca, de la redondez del sabor. Entre más gruesos sean estos goterones mayor será el recuerdo del sabor del ron en la boca.

El siguiente paso es el análisis aromático. Al catar destilados no es recomendable una aspiración profunda, sino pequeños y continuos olfateos, sin introducir la nariz en el interior de la copa.

Al probar el ron, lo más adecuado es ingerir una pequeña cantidad, darle vuelta alrededor de la boca y el paladar, dejarle reposar por un instante para tratar de identificar las áreas de papilas gustativas donde se siente su efecto, y finalmente tragar el líquido y sentir en plenitud sus sabores.
“La mejor manera de experimentar todas las sensaciones que deja un ron es través de una cata retronasal: probar el ron, respirar por la nariz y botar el aire por la boca, así se apreciarán realmente sus sabores y vapores”, explica Felipe Castrillón.

3 años
“El 3 años es un ron de mucho carácter, esto no significa que sea más fuerte, sino que el sabor a madera domina toda la mezcla. En ese orden de ideas, las carnes rojas, particularmente en salsas picantes, le van muy bien. Recomiendo, por ejemplo, tomarlo con un steak pimienta”.

8 años
“Es un ron dulce, más avainillado, perfecto para maridar carnes de cerdo, en especial con salsas agridulces. Este ron con un cerdo en teriyaki, es una unión sugerida, ya que los sabores de ambos se potencian y complementan”.

12 años
“Ron de gran complejidad, con aromas a frutos secos, florales, a pieles de frutas, que no deja de lado la vainilla y la madera de los rones de 3 y 8 años. Lo recomiendo con carnes rojas y blancas, en particular con mariscos. Un ceviche de calamar y camarón es un buen acompañante de este ron. El pollo también es ideal para un maridaje con un 12 años, pues es una carne muy porosa, que absorbe bien las salsas. Lo que se debe hacer es buscar una opción igual de compleja al 12 años, u optar por una más neutra, como un pollo gratinado, para dejar que los sabores de este ron dominen y resulte un excelente maridaje.

Al maridar comida con los rones de la FLA, recomiendo el contraste para los rones de 3 y 8 años, pero con los 12 años prefiero platos que realcen su sabor. Igual, aunque es posible maridar por realce o contraste, lo más importante es la creatividad e interiorizar las sensaciones complementarias entre el ron y la comida”.

El Botero
“Este ron de edición limitada que empieza a tener tonalidades florales, va bien con las carnes rojas, principalmente con la de cerdo. Sugiero disfrutarlo con carnes sin muchas salsas o aditamentos, para que estas absorban el sabor del ron”.

Crema de ron 8 años
“La crema es una mezcla de una base láctea holandesa, fabricada exclusivamente para la FLA, y ron 8 años, que le da complejidad y 17 grados de alcohol. Recomiendo tomarla fría y sola, pero también puede tomarse con hielo, agitada en coctelera o utilizarla para preparar un ópera o bañar un helado de vainilla. Después de la comida puede reemplazar el postre, no solo porque es deliciosa y cumple con necesidad de dulce, sino debido a que ese mediano contenido de alcohol es beneficioso para la digestión”.

Mensualmente, la FLA realiza una cata de rones en el restaurante San Carbón. Vivir en El Poblado estará entregando pases dobles para asistir a ellas. Les invitamos a estar pendientes de nuestros concursos en las redes sociales.