Juan Carlos Velásquez

Juan Carlos Velásquez
E l brillo de la luz propia.

Con la ilusión de ingresar a Univisión, así viajó Juan Carlos Velásquez hace un poco más de diez años a Estados Unidos. De esa manera concretaría su semestre de práctica para optar al título de Comunicador Social en la Bolivariana.

Precisamente en esa época los estudiantes foráneos dejaron de ser recibidos en esa cadena y luego de alistar maletas para regresar a Medellín, Juan Carlos conoció al exitoso director de cine Simón Brand, quien entonces ya trabajaba en su productora Kree 8 Productions, en la que le abrió un espacio como Asistente de Producción. De inmediato aceptó, deshizo su equipaje y se radicó en Miami desde donde la productora se granjeó un bien merecido nombre en los mercados de la televisión publicitaria y de video clips para Estados Unidos y para Latinoamérica. Los Ángeles sería su próximo destino. No podría ser otro el lugar: la conquista de Hollywood era la expectativa y claro que lo lograron. La de Simón Brand es una carrera consolidada y de los cortometrajes pasó a los largometrajes. La de Juan Carlos Velásquez se convirtió también en una ascendente cadena de éxitos en la que desde McDonalds hasta la BMW, agencias como JWT o McCann Erickson, la Sony Music y Columbia Records, hasta artistas como Shakira y Ricky Martin han contado con el talento y la formación del hábil comunicador.
Hace poco, de nuevo con maletas en mano, ahora además con su esposa y con sus hijos, Juan Carlos está de vuelta en Miami, liderando su propia empresa de producción con énfasis en el creciente e imparable mercado hispano de los Estados Unidos. En asocio con la chileno argentina Cine Cien el sueño de su compañía es ahora una realidad y con sedes además en Los Ángeles, Buenos Aires, Santiago y Montevideo; con planes de expansión en México, Colombia y España; con un importante portafolio de clientes y especialmente con las mismas ganas de hace diez años, Juan Carlos Velásquez brilla como muchas de las luminarias que bien conoce, tras las cámaras él, pero tan fulgurante como ellas, a quienes les ha contribuido a refulgir con la luz que ahora lo hacen.