¿Será que ahora si se entienden?

La reunión por sí sola es un avance, teniendo en cuenta que las amenazas que a mediados de este año recibió Carlos Uribe, presidente del comité cívico de La Aguacatala, atemorizaron bastante a los habitantes. Los actos de intimidación, que incluyeron disparos al aire al frente de la residencia de Uribe, no tienen un autor determinado, y ni las autoridades ni los miembros del comité cívico identifican a los comerciantes como las personas que ejecutaron o planearon estas acciones. De todas maneras sí generaron tensión.

Francisco Acosta, propietario de Son de Cali, asumió la vocería de los comerciantes durante el encuentro. Anunció que varios de ellos habían realizado una inversión de 150 mil pesos cada uno para evitar que el volumen de los equipos de sonido se incrementara de manera súbita al empezar una nueva canción. También prometió que le entregarían a los residentes un listado con los teléfonos de los locales y con el nombre del encargado, para que puedan llamar cuando sientan que el ruido los está perturbando.

El Comité Cívico, representado por su vicepresidente Sergio Restrepo, reiteró que la intención de los habitantes no es que los locales se vayan del Intercambio Vial sino que los dejen dormir. Coincidió con otros residentes que también asistieron en afirmar que durante el primer fin de semana del mes no hubo ruido excesivo con excepción del sábado 10, situación que al parecer no se debió a los negocios del Intercambio sino a una fiesta particular.

Adolfo Martínez, del programa Medellín Despierta Para la Vida, dijo que reuniones como esta seguirían realizándose periódicamente para evaluar el cumplimiento de los comerciantes. “Vamos a ver si cumplen lo que están diciendo hoy porque estos pajaritos de oro nos los pintaron hace año o año y medio”, dijo Sergio Restrepo en algún momento de la reunión acerca de las promesas de los comerciantes.