¡Sálvese quien pueda en la Milla de Oro!

 

¡Sálvese quien pueda en la Milla de Oro!

 
 
 

Para vergüenza de la ciudad y sus habitantes

Pasan y pasan alcaldes, pasan y pasan juntas administradoras locales y el problema sigue ahí.Como si no existiera. O tal vez sí, a lo mejor nuestras autoridades sí se han dado cuenta, pero no quieren, o no saben cómo plantearlo. Y mucho menos resolverlo.

 
 Y estamos en plena Milla de Oro, supuestamente el tramo vial más importante, más valioso de toda la ciudad. Y uno de los más destacados del país, donde trabaja la crema y nata del empresariado paisa y colombiano. A su vera se ubican orgullosas las oficinas centrales o sucursales de numerosos bancos y de gran parte de las empresas orgullo de Medellín. Es decir, las que aún no han decidido bogotanizarse… pero esa sería otra historia.

Hoy son miles y miles los empleados y visitantes que a diario deben cruzar a pie la Avenida El Poblado. Y esto sin incluir el enorme flujo que atraerán los centros empresariales y comerciales en construcción, como Forum, San Fernando y La Strada.Y próximamente Santa Fe.

Y sin embargo, para vergüenza de la ciudad y sus habitantes, ya muy avanzada la primera década del siglo 21, a lo largo de toda esta famosa milla ¡no hay cómo cruzar la calle! Algo tan elemental como permitir el paso tranquilo de un lado a otro de la Avenida El Poblado no hemos sido capaces de resolverlo.

¿Cómo podemos convivir con el hecho de que, justamente una de las vías que más gente debe cruzar a pie es justamente donde no hay la más remota ayuda al peatón?Y ni hablar del cruce de ancianos, discapacitados, niños pequeños, etcétera.

En esta zona es justo donde tienen su sede las empresas industriales y financieras líderes de Antioquia, donde son más costosas las oficinas, donde la tecnología no tiene nada que envidiar a países del primer mundo.

Estas empresas son modelo en muchas actividades. Empezando por el trato de su recurso humano. Comparado con el de otros países de la región, es admirable lo que hacen por sus empleados a nivel de capacitación, desarrollo profesional y familiar, préstamos, entretenimiento, etcétera. Hay que ver los balances sociales que cada año publican.

¿No habrá manera de que algo tan elemental como que, al llegar o salir de la oficina estos mismos empleados puedan cruzar semejante avenida con un mínimo de seguridad, empiece a ser de su incumbencia, ya que está claro que las autoridades no lo van a hacer?

¿Semáforos, puentes peatonales, cruces subterráneos? La solución no es fácil, pero cada día que se aplace la situación será peor y más vergonzosa para la ciudad.

¿Será que no hay ningún presidente o vicepresidente de estas empresas, ningún comité ad-hoc que lidere un proceso, integrando a la Alcaldía o a la Jal para que entre todos resuelvan semejante despropósito? ¿No habrá dentro de las (¡merecidas!) utilidades de la mayoría de estas empresas espacio para ayudar a financiar dos o tres soluciones peatonales a lo largo de la muy pomposamente llamada Milla de Oro?

¿O será que ya el oro se está tornando en oropel?

informacion@vivirenelpoblado.com