¿Qué les estamos enseñando a nuestros hijos?


Por: Carolina Zuleta Maya

Si te pidiera que describieras qué es lo que más quieres para tus hijos, ¿qué sería? Si eres como la mayoría de padres tu respuesta sería algo como felicidad, salud, amor, confianza, en otras palabras, bienestar. Sin embargo, el enfoque de la mayoría de colegios está en ofrecer cursos que preparan a los niños para ser exitosos en el trabajo, como por ejemplo matemáticas, disciplina o idiomas. Lo interesante de esto es que el hecho de que seas exitoso en el trabajo no quiere decir que seas feliz, que tengas salud, confianza o amor. Entonces, ¿será qué nos está haciendo falta incluir algo en el currículo de los colegios? ¿Será que el bienestar se puede enseñar?
Estas mismas preguntas se las hizo un grupo de investigadores de la Universidad de Pensilvania y para responderlas ejecutaron varios experimentos. Uno de los experimentos lo hicieron en un colegio en Estados Unidos con casi 400 estudiantes de noveno grado. El experimento consistía en ofrecer un programa de psicología positiva solamente a la mitad de los estudiantes y a la otra mitad no (para tener un grupo de control). Los profesores y padres de familia debían reportar si veían cambios positivos o negativos en el comportamiento de los estudiantes y en su rendimiento, sin embargo, ni los profesores ni los padres sabían si los estudiantes estaban o no en el programa. El programa enseñaba por ejemplo cómo fortalecer el carácter, construir relaciones positivas, encontrar significado en la vida, incrementar las emociones positivas y reducir las negativas. El estudio se hizo por dos años, y en ese tiempo también les hicieron exámenes a los estudiantes para evaluar el amor por el estudio, habilidades sociales y problemas de comportamiento. Los resultados demostraron que los estudiantes que participaron en el programa fortalecieron su amor por aprender, su creatividad, su felicidad y su participación en el colegio, en resumen, su bienestar. Este aumento en el bienestar de los estudiantes repercutió en una mejoría de su capacidad para aprender, lo cual se demostró por la mejoría en las notas que obtuvieron los que participaron en el programa, en comparación a los que no participaron. En conclusión, el bienestar se puede enseñar y hace que seamos mejores en las demás áreas de nuestras vidas. (Para conocer más sobre este estudio puedes ir a http://www.authentichappiness.sas.upenn.edu)
Como es mi política no quedarme sentada esperando a que las instituciones cambien para poder aplicar las buenas lecciones a mi vida, aquí les comparto un ejercicio que hicieron en este estudio para que empiecen a hacerlo con sus hijos y, ¿por qué no?, ustedes mismos.
Escribe 3 cosas buenas que te sucedieron en el día. Al lado de cada cosa buena contesta las siguientes preguntas: ¿Por qué me pasó esto? ¿Qué significa esto para mí? ¿Cómo puedo tener más de esto en el futuro?
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