¿Para dónde va la ciudad en movilidad y contaminación?

  
  
   
 Al finalizar 2010, en Medellín y el resto de municipios del Valle del Aburrá había un millón de carros en circulación. Así como la población aumenta, el flujo de vehículos también y eso lleva a los gobernantes a pensar estrategias viales y soluciones ambientales para mantener el equilibrio.
En las principales ciudades del mundo, como en Amsterdam, Barcelona y Santiago de Chile, se toman medidas que incentivan el uso de la bicicleta pública como medio de transporte, proyecto que ha dejado excelentes resultados para esas metrópolis. Otras capitales, como Madrid, se encuentran en una discusión sobre el real beneficio para el medio ambiente si las personas toman el transporte público en lugar del particular, ya que algunas mediciones indican que la reducción de contaminación es casi nula.
Sobre el incremento de vehículos que transitan por el Valle del Aburrá, el director del Área Metropolitana, Mauricio Facio Lince, dijo que “no es tan significativa la cantidad de carros como la utilización del vehículo particular, porque un carro se puede tener para diligencias o para los fines de semana, pero lo impactante es el gran volumen de personas que para cualquier origen y destino, usan diariamente los carros y eso es lo que genera los problemas en centros urbanos”.

Cultura ecológica
El Área Metropolitana, como autoridad de transporte, realiza campañas y medidas para incentivar el uso del transporte público y aportar así con la reducción de contaminación del aire de la ciudad.
Desde que lanzaron la campaña Respira Profundo, la iniciativa “Comparte tu carro” cuenta con 120 empresas vinculadas, lo que representa, según el director Facio Lince, unos 1.200 vehículos menos circulando diariamente por la ciudad. Esta idea se desarrolló en Estados Unidos en los años 70 y funcionó.
Otro componente que ha logrado un lugar en las discusiones y debates abiertos, por ejemplo en el Concejo de Medellín, son las bicicletas públicas como medio de transporte ecológico. Para que esta sea una alternativa real de movilidad, actualmente se plantea un proyecto piloto con las universidades y el público objetivo para que, luego de garantizar la seguridad y demás componentes, se incluya al Sistema Integrado de Transporte.
Así mismo, desde el año pasado algunos buses del Valle del Aburrá cuentan con filtros que ayudan a reducir el CO2 que emiten y se pusieron en venta motocicletas eléctricas, de las cuales se han vendido 280, de acuerdo con cifras suministradas por el Área Metropolitana.

Estrategia vial
Teniendo en cuenta el progresivo crecimiento urbano, el desarrollo inmobiliario y la llegada de nuevos automóviles, el Área Metropolitana centra sus proyectos viales en darle mayor capacidad y utilidad a las vías que nutren la Avenida del Río, por ser la que une a los municipios del sur y del norte del Valle del Aburrá, entre Caldas y Barbosa, y viceversa.
“No podemos desconocer que un centro urbano tiene un crecimiento ni podemos radicalizar y decir que aquí no pueden llegar carros nuevos, frenar el crecimiento automotriz no tienen ningún sentido. En lo que estamos trabajando desde el Área Metropolitana es en recuperar la columna vertebral alrededor del río, que es el eje principal de todo el proceso vial, y que hoy en día está subutilizado”, aseguró Facio Lince.
La ampliación del puente de la Avenida 33 y la construcción del puente de la 4 Sur son dos ejemplos de vías que surten a la Avenida del Río, y que reducirán las congestiones en las vías arterias.
A lo largo del río Medellín, el Área Metropolitana ejecuta hoy el puente de Pilsen, que conectará a Itagüí y Sabaneta; también están en construcción la doble calzada Las Vegas, entre Mayorca y La Mayoría; la doble calzada Solla-Tricentenario y el intercambio vial de Solla, en Bello. Según el director Mauricio Facio Lince, “esto es lo que no se había hecho en Medellin y el Área Metropolitana en los últimos 20 años: atravesar el río y generar dobles calzadas para crear mayor circulación y mayores velocidades en este eje completo. El Área Metropolitana ha invertido más de 200 mil millones de pesos en estos proyectos”.

Por un aire mejor
Complementario a las soluciones de movilidad, desde que en 2008 Ecopetrol se comprometió a reducir las partículas de azufre del diesel y la gasolina, paulatinamente los niveles de contaminación en esos elementos se han reducido hasta 30 partes por millón (ppm) de azufre, teniendo en cuenta que hace tres años era de 4.500 (ppm).
“El gran impacto de este año será gracias al Metroplús a gas, porque eso significa sacar 600 buses que hoy están funcionando con diesel. Estamos cerca de los 200 buses chatarrizados y esperamos llegar a 300. Nuestro plan de descontaminación tiene la asesoría de chilenos y mexicanos expertos y también incluye trabajo y control con las industrias. Nuestro medidor de contaminación en El Poblado ha ido mostrando descenso en ese indicador”, afirmó Mauricio Facio Lince.