Instalan alcoholímetros en los bares

  
  
   
 En El Poblado, lugares como Luxury, Prizma, Chupitos, La Kasa, Dejavu, 15 minutos de fama y Licodrink entre otros, ya cuelgan en sus paredes el alcoholímetro, máquina importada de Europa que ha generado curiosidad de los usuarios mientras comparten un momento de diversión.
La iniciativa la lleva a cabo una empresa particular, que busca que los locales se unan a la campaña e incentiven a sus clientes a realizarse la prueba, la cual vale $1.000 (dos monedas de 500) para que la máquina proporcione el pitillo para soplar.
El sistema ya funciona en algunas ciudades del mundo, con el único fin de prevenir y disminuir los altos índices de accidentes de tránsito por conductores en estado de embriaguez, y las consecuencias fatales que ello trae.
Según la empresa que desarrollo la idea, funcionarios de la Gobernación de Antioquia y de la Alcaldía de Medellín, han demostrado interés en el proyecto y plantearon la posibilidad de incluir el dispositivo en el decreto de Rumba Segura, para que los establecimientos estén obligados tener uno en su espacio.
También aclaran que el aparato usa la misma metodología de los retenes del Tránsito, aunque en el inferior dice que no se responsabiliza de lo que suceda, si la persona no acata y toma el volante o si ingiere licor minutos después.

Sirve para el autocontrol
Según Rafael Nanclares, Subsecretario de Control de la Secretaría de Transportes y Tránsito de Medellín, se trata de una iniciativa privada ajustada a la normatividad colombiana, hecha para tomar conciencia del riesgo de conducir embriagado, pero no es una prueba que sea válida para contravenir una realizada por el Tránsito. “Ellos no pretenden suplantar las pruebas de alcoholemia del Tránsito porque no son autoridad, pero es interesante para fomentar el autocontrol. En estos momentos estamos interceptando muchos carros y vamos a aumentar aún más los operativos este diciembre”, aseguró Nanclares.