Infertilidad, ¿y qué hay de la parte emocional?


    Infertilidad, ¿y qué hay de la parte emocional?
    Cuando hablamos de infertilidad nos concentramos en los aspectos técnicos y en los pacientes aptos para cada uno de los tratamientos, pero no muchas veces quienes están a cargo de este proceso toman en cuenta la psicología de sus pacientes y la carga emocional que implica saber que se tiene un problema al concebir y que se debe adelantar un tratamiento para ello.

    Según cifras de especialistas argentinos el 90% de las mujeres en tratamiento por infertilidad sufre de trastornos de ansiedad y estrés. Este dato fue revelado con más precisión dado que en este país el 80 por ciento de las mujeres que no pueden concebir en forma natural, recurre a un tratamiento de fertilización asistida.
    Estas investigaciones muestran que las parejas experimentan sentimientos de frustración, hasta que logran concretar el deseo de ser padres. Incluso la infertilidad constituye una amenaza al proyecto de vida de los pacientes, afectando en algunos casos la autoestima y la vida sexual de la pareja.
    Es una situación clave de nuestra vida que puede producir cambios a nivel emocional, social, físico, laboral e incluso intelectual, y por eso la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología aconseja a los centros e institutos que integren psicólogos en los equipos multidisciplinarios, para tratar pacientes con problemas de fertilidad. De esta manera al parecer hay mejores resultados en el tratamiento y en el trascurrir de nuestro rol como padres.