Vestir la consciencia

Moda Sostenible - Vestir la consciencia
Arriba, Juliana Correa, trabajadora textil. Abajo uno de sus trabajos hechos con sobrados de bolsas de té usadas.

La industria de los textiles, la confección y la moda compensa su huella contaminante acudiendo a procesos productivos sostenibles. Los consumidores, lentos, pero seguros, respaldan estas medidas.

Por: Sebastián Aguirre Eastman / sebastian.aguirre@vivirenelpoblado.com

Que para producir un par de jeans de algodón se necesitan alrededor de 10.000 litros de agua, y que, además, la industria textil produce el 20% de las aguas residuales y el 10% de las emisiones de carbono en el mundo, dijo la ONU en julio de 2018.

La responsabilidad recae sobre toda la cadena, tanto productores y fabricantes, como los mismos consumidores, que en ocasiones no corresponden al esfuerzo que muchas marcas están haciendo por ajustar sus procesos para incluir, por ejemplo, materiales biodegradables o reutilización de productos, señala Rubén Valencia, director del clúster textil de la Cámara de Comercio de Medellín y Antioquia.

“Hay quienes compran una prenda, se la ponen tres veces y luego la desechan; también ocurre que no saben cómo cuidar la prenda, no siguen las instrucciones de lavado y hay deterioro más pronto. Eso genera una presión de consumo para la industria”, dijo.

Casos que dicen “sí se puede”

Marcas locales están gestionando procesos sostenibles en la industria. Lorenzo Velásquez, director de Conocimiento y Transformación de Inexmoda, compartió dos: “Enka de Colombia está convirtiendo los desechos plásticos en fibras y luego en telas. Tiene una consciencia muy grande de utilizar los residuos”.

También cita el caso de Riochevi, “que convierte los desperdicios en textiles y el producto terminado en proceso de corte, en materiales para la industria automotriz, abrasivos o trapeadoras”.

Touché acaba de lanzar una colección de 16 vestidos de baño hechos con un nylon biodegradable, señaló Laura Pérez, miembro de la marca. Estas prendas se descomponen entre tres y cinco años después de que son desechadas. En su elaboración, reporta, se utilizó agua reciclada y se generó menos CO2.

Esto en cuanto al impacto ambiental. En lo social, la firma involucró el año pasado a artesanos del Cesar y del Cauca para fabricar bolsos, sombreros y abanicos.

Nuevo perfil de consumidor

Lorenzo Velásquez, de Inexmoda, señala que “en Colombia, 6% de los consumidores son catalogados como conscientes, aquellos que son sensibles no solo a lo ambiental, sino también a lo cultural y artístico; se identifican con la recolección de experiencias, además, valoran la creatividad y la originalidad. Este es un consumidor que va en crecimiento y debe ser una de las grandes apuestas de las marcas del Sistema Moda”.

En este punto, Rubén Valencia cree que el trabajo debe enfocarse en la formación del consumidor, para que entienda el esfuerzo que hacen las marcas por ajustarse a procesos sostenibles, y los respaldo cuando los productos estén en el mercado.

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