Impactos de la ley antiembriaguez

Sin copas al volante
Impactos de la ley antiembriaguez
Con seis semanas en vigencia de la ley 1696 de 2013, sus consecuencias empiezan a generar cambios

Desde el 19 de diciembre, cuando empezó a regir la ley que endurece las sanciones a los que conducen en estado de embriaguez (1696 de 2013), hasta el 26 de enero, la Secretaría de Movilidad de Medellín realizó 6.478 exámenes de alcoholemia en vía pública, de los cuales resultaron 888 comparendos. Con respecto al mismo período del año anterior, estos se incrementaron aproximadamente en un 47% (pese a la solicitud, la Secretaría aún no ha suministrado el monto de las multas impuestas), mientras que los accidentes por embriaguez se redujeron en un 53%.

Pero el impacto de la nueva ley también se siente en otros ámbitos. A la vez que los conductores la acatan en mayor o menor medida, los que producen, venden o distribuyen licor se concentran en generar estrategias para contrarrestar las consecuencias que a corto y largo plazo traerá la implementación de la norma.

Para el gerente de la Fábrica de Licores de Antioquia, Fernando Restrepo, aún es temprano para determinar sus efectos en las arcas departamentales. Sin embargo, considera que al ser sus mayores clientes –consumidores de ron y aguardiente– de los estratos 1, 2 y 3, personas que por lo general consumen licor en sus barrios y con los vecinos sin necesidad de desplazarse en vehículo, la medida podría tener un impacto menor en las ventas de la licorera antioqueña. “El 75% de los propietarios de vehículos en Colombia se encuentran entre los estratos 5 y 6, pero algo afecta mientras le cogemos el golpe e ideamos estrategias para manejar el tema”, dice.

Para Dislicores, una de las mayores distribuidoras de vinos y licores de la ciudad, este no es su caso. Según su director de eventos especiales, Luis Fernando Valencia, la ley ha afectado las ventas de la distribuidora: “En nuestras tiendas Dislicores Store hemos identificado bajas de un 48% en ventas”. Asegura también estar estudiando estrategias de mercadeo para hacerle frente al impacto negativo de la ley, y coincide con el gerente de la FLA en que a partir de su puesta en marcha seguramente los afectados por ella serán más creativos que nunca para hacerle frente a la situación, de manera en que tanto los distribuidores como los clientes resulten beneficiados.

Por su parte, la Corporación Zona Rosa, entidad que fomenta el intercambio cultural entre los comerciantes, residentes y visitantes de la llamada Zona Rosa de El Poblado, en cabeza de su director ejecutivo Luis Guillermo Orjuela, manifiesta total apoyo a la medida: “No pensamos en consecuencias negativas por la implementación de esta ley, la vemos como una ganancia y un avance para el país, creemos que protege al ciudadano y preserva su vida e integridad. Necesariamente organizará y creará nuevos hábitos en la gente, mayor corresponsabilidad a la hora de salir a sitios nocturnos por parte del ciudadano y de los mismos empresarios”.

Para quienes ha sido un verdadero negocio la implementación de la Ley 1696 de 2013 es para el gremio de los taxistas. Mauricio Moncada, conductor de Tax Individual, asegura que el servicio de taxi se ha aumentado en un 25%, con usuarios que eligen dejar su carro en casa porque van a departir con sus amigos y prefieren no dañarse la noche.

A su vez Fabián Quintero, presidente de Tax Individual, dice que si bien es cierto que desde hace algún tiempo existe la cultura en los conductores de dejar el vehículo en casa y usar taxis si van a consumir licor, “con la nueva ley indudablemente se ha incrementado el servicio de una manera sustancial y frente a esto es nuestra responsabilidad cumplir con dicho requerimiento de la ciudadanía”.


Mitos y verdades de la prueba de alcoholemia

La espiroalcoholimetría, conocida como prueba de alcoholemia, es la técnica que emplea la Secretaría de Movilidad de Medellín para determinar, mediante el aire espirado, la concentración del alcohol en la sangre de los conductores. Frente a ella y cómo burlarla hay un sinnúmero de mitos, y hay personas que lo intentan todo para evitar el “tufo” y una posible sanción. Sobre esas falsas creencias habló con Vivir en El Poblado la ingeniera química Nora Dabeiba Uribe, líder del Laboratorio de Toxicología de la Secretaría de Movilidad.

Soplar poquito: Para la prueba, se debe soplar continuamente para garantizar un mínimo volumen de aire en el cual el equipo pueda hacer la lectura del etanol. De lo contrario, la prueba sería insuficiente, lo que implicaría tomar una nueva muestra.

Soplar una sola vez: Los equipos no acumulan tras varios soplidos, sino que se reinician (desde cero) para cada muestra.

Comer pan: Esto solo elimina el aliento alcohólico, no la muestra alveolar que viene de los pulmones y determina el porcentaje del alcohol.

Ingerir café o tomate: Esto simplemente ayuda a evitar el aliento alcohólico pero no ayuda a disimular el grado de embriaguez, pues el etanol que se encuentra en el aire alveolar está en equilibrio con la concentración de etanol en la sangre.

Otros trucos, no menos mito pero sí más excéntricos, también son utilizados por los que creen que al modificar un poco el aliento o tufo, la prueba de embriaguez puede alterarse o dar negativa. Se cree entonces que poner una moneda debajo de la lengua, masticar ripio de tabaco, césped, granos de café o chicle podría incidir en el resultado de la prueba de alcoholemia.

También existe la falsa creencia de que al hacer algo de ejercicio como correr, saltar para luego “sudar” el alcohol ingerido, se puede engañar el alcoholímetro; otros se provocan vómitos creyendo que el alcohol va a desaparecer del organismo; sin embargo, aclara la ingeniera química Nora Uribe que al vomitar se elimina el alcohol del estómago pero no el que se encuentra en los pulmones.

El médico Hugo Gallego, toxicólogo clínico, es enfático en afirmar que “no se ha demostrado o comprobado científicamente que haya alguna sustancia específica que altere la prueba”.

En síntesis, ninguno de los trucos referidos, que corren como leyendas urbanas y resultan tan falsos como muchas de ellas, impedirá que el alcohol asimilado por el organismo permanezca en él y que la prueba de embriaguez resulte positiva.

Multas por embriaguez
Grado 0Grado 1Grado 2Grado 3
Entre 20 y 39 mg
de etanol/ 100 ml de sangre
Entre 40 y 99 mg
de etano/100 ml de sangre
Entre 100 y 149 mg
de etano/100 ml de sangre
150 mg de etanol/100 ml
de sangre total en adelante
Primera vez
• Suspensión: 1 año
• Comunitarias: 20 horas
• Multa: 90 SDLV – $1.847.970
• Inmovilización del vehículo:1 día
Primera vez
• Suspensión: 3 años
• Comunitarias: 30 horas
• Multa: 180 SDLV – $3.605.940
• Inmovilización del vehículo: 3 días
Primera vez
• Suspensión: 5 años
• Comunitarias: 40 horas
• Multa: 360 SDLV – $7.391.880
• Inmovilización del vehículo: 6 días
Primera vez
• Suspensión: 10 años
• Comunitarias: 50 horas
• Multa: 720 SDLV – $14.783.760
• Inmovilización del vehículo: 10 días
Segunda vez
• Suspensión: 1 año
• Comunitarias: 20 horas
• Multa: 135 SDLV – $2.771.955
• Inmovilización del vehículo: 1 día
Segunda vez
• Suspensión: 6 años
• Comunitarias: 50 horas
• Multa: 270 SDLV – $5.543.910
• Inmovilización del vehículo: 5 días
Segunda vez
• Suspensión: 10 años
• Comunitarias: 60 horas
• Multa: 540 SDLV – $11.087.820
• Inmovilización del vehículo: 10 días
Segunda vez
• Suspensión: cancelación
• Comunitarias: 80 horas
• Multa: 1080 SDLV – $22.175.640
• Inmovilización del vehículo: 20 días
Tercera vez
• Suspensión: 3 años
• Comunitarias: 30 horas
• Multa: 180 SDLV – $3.695.940
• Inmovilización del vehículo: 3 días
Tercera vez
• Suspensión: cancelación
• Comunitarias: 60 horas
• Multa: 360 SDLV – $7.391.880
• Inmovilización del vehículo: 10 días
Tercera vez
• Suspensión: cancelación
• Comunitarias: 80 horas
• Multa: 720 SDLV – $14.783.760
• Inmovilización del vehículo: 20 días
Tercera vez
• Suspensión: N/A
• Comunitarias: 90 horas
• Multa: 1440 SDLV – $29.567.520
• Inmovilización del vehículo: 20 días