¿El líder de la modernidad?

Nuestro líder de la modernidad (LM) probablemente -como casi todos los alcaldes- hizo algunas cosas buenas en sus años de gobierno. Y podría incluso tener algunas ideas interesantes para el futuro. Sin embargo, a pesar de su reconocida astucia, son evidentes sus serios problemas para comprender conceptos básicos. Errores imperdonables de apreciación y de criterio, impropios de alguien con tanta experiencia y que promete conducir a estos casi 3 millones de habitantes a ser la “ciudad más próspera de América Latina”.
Como por ejemplo:
Aceras: En El Poblado no se conoce una sola acera buena que provenga de la administración anterior. Las pocas que se hicieron son pésimas. Estrechas, con obstáculos, con huecos, etcétera. Sin duda, le tocó a la actual administración inventarlas. Al fin tenemos unas cuantas aceras decentes, y no propiamente gracias a nuestro LM.
Reducir velocidad: ¿Qué sentirá nuestro LM cuando sube o baja por la loma de ISA y tiene que pasar sobre sus 19 resonadores? ¿Acaso orgullo por una obra extraordinaria? Hasta la fecha no hemos encontrado en Medellín un mejor ejemplo de cómo un alcalde derrocha dinero público en ejecutar una obra innecesaria, y todo para dejar las cosas mucho peor que antes. Desde que se hizo esta magna obra los vehículos aumentaron su velocidad. Lo mínimo que se espera de alguien que quiere repetir es pedir excusas por cosas tan mediocres como esta. Excusas a los dueños de vehículos y a los vecinos de la loma por el ruido garantizado 24 horas al día.
Cifras: Nuestro LM propone sembrar un millón de hectáreas de palma africana para producir biodiesel y generar 400-500 mil empleos. La idea puede ser buena pero las cuentas no cuadran: Un millón de hectáreas son 10.000 km2, o sea la mitad del departamento del Valle del Cauca, o el equivalente al área completa de Urabá. Es mucho más de lo que hay sembrado en café en toda Colombia y más del doble de lo que hoy tiene el país en plátano o en caña de azúcar. Y claro, 6-7 veces más de lo que hay en coca. ¿Dónde quedarán todas estas hectáreas? Mejor dicho, si eso funciona y en esas magnitudes, nos tocará importar trabajadores y nuestro LM habrá resuelto de manera definitiva el problema del desempleo. ¡Y hasta lo reelegiríamos de forma vitalicia!
Lealtad: Hoy nuestro LM afirma que el famoso enredo de la vajilla fue algo que magnificaron los medios y que era un negocio normal y conveniente para Epm. En esto puede tener razón. Pero si alguien brilló por su ausencia durante ese debate fue el Alcalde, que parecía escondido y prefirió dejar que los lobos devoraran viva a la pobre Gerente. Jamás la defendió, o al menos no en voz alta.
En síntesis, y como él mismo lo afirmó repetidamente durante la entrevista, “por sus obras los conoceréis”. Justo por eso estamos tan preocupados.