¿Dinamita en las obras de La 10?

 
 
   
 

El uso de dinamita es un proceso bastante común tanto en el desarrollo de obras públicas como privadas; aun así su aplicación en un lugar tan concurrido es un asunto que genera ciertos interrogantes. Vivir en El Poblado habló con los líderes del proyecto.

Luis Alberto García, Gerente del Plan Poblado, manifiesta que con esta iniciativa pretenden, más que adelantar la fecha de entrega, presupuestada para septiembre, garantizar el cumplimiento con ese plazo límite establecido. De hecho, la mayor parte de los retrasos en la ejecución del proyecto tienen su origen en las grandes rocas encontradas en las excavaciones y en el lento proceso utilizado para eliminarlas. “Todavía faltan algunos tramos críticos, segmentos en los que no tenemos tiempo de holgura, en los que la rapidez en procesos como la eliminación de rocas, es clave para la finalización oportuna de la obra”, afirma García.

El proceso
Según Mauricio Salcedo, Administrador de la obra, el proceso comienza con el despeje del área en unos 30 a 50 metros a la redonda. Luego introducen el Anfo, una dinamita de bajo alcance, cubren con un tapete la abertura en donde están ubicadas las rocas a detonar, con el fin de evitar que vuelen esquirlas o fragmentos que produzcan daño alguno a los locales aledaños y activan el explosivo mediante un fulminante, el cual a su vez prende la mecha. El proceso tendrá una duración de aproximadamente 30 segundos, razón por la cual una de las alternativas en estudio es llevar a cabo las explosiones cuando los semáforos estén en luz roja. De acuerdo con Salcedo, la onda explosiva levantará el tapete unos 50 centímetros y producirá una ligera vibración en los alrededores.

Riesgos
“Al momento de activar los explosivos, retiraremos el personal de la obra, dejando solamente al experto encargado del proceso. De igual forma, por unos tres, máximo cinco minutos, se suspenderá el tránsito de vehículos y peatones por los andenes cercanos y el tramo de la vía en el que estemos detonando el Anfo”, afirmaMauricio Salcedo, quien también explica que los riesgos auditivos para las personas cercanas a los trabajos son mínimos, debido a su corta duración y a que el sonido emitido por cada explosión no supera al de un disparo con un arma de fuego.

Luis Alberto García manifiesta que además de la señalización requerida, tendrá personasencargadas de avisarle a los conductores y peatones de los cierres momentáneos de la vía. Igualmente señala que una vez el Ministerio apruebe la propuesta, analizarán qué medios son los más adecuados para informar a la comunidad con anterioridad de los horarios de las explosiones.

“Por la poca cantidad y el tipo de dinamita utilizado para las explosiones, estas no representanun peligro para la comunidad… las precauciones que tomaremos son más que suficientes para evitar cualquier tipo de daño o tragedia”, señala Salcedo, quien agrega “esta no es la primera vez que hacemos uso de dinamita en una vía como esta. En Bogotá, por ejemplo, realizamos un trabajo similar sin ningún tipo de inconveniente”. Así mismo, manifiesta que deberán construir un polvorín paraguardar y proteger la dinamita.

En caso de cualquier daño por causa de las explosiones, el responsable en primera instancia es el contratista y en segunda las entidades contratantes, informó García.