Hernando Tejada, siempre vivo

Hernando Tejada, siempre vivo
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Pintor, dibujante, muralista, escultor, tallador, escenógrafo. Hernando Tejada Sáenz, también conocido como “el pintor chiquito” o “Tejadita”, debido a sus 1.50 metros de estatura, es reconocido como una de las figuras más trascendentales y prolíficas de la plástica nacional. Óscar Roldán, curador del Museo de Arte Moderno de Medellín, considera que Tejada fue pionero en promover a través de sus obras una mayor participación del espectador, más allá de la tradicional actitud contemplativa. De ahí que sus piezas sean consideradas interactivas.
Hernando Tejada, hermano de la también artista Lucy Tejada, nació en Pereira el 1 de febrero de 1924 y murió el 1 de junio de 1998 en Cali, ciudad a la que amó y donde desarrolló la mayor parte de su vida artística. Desde pequeño, con papel y lápiz mostró sus dotes para el dibujo. Empezó a estudiar Artes Plásticas en Cali y continuó sus estudios en la Universidad Nacional, de Bogotá. De su trabajo decía Lucy, su hermana: “Llena de gracia, llena de vida, juguetona, insinuante, su obra es todo, menos superficial. Tanto sus obras mayores, sus mujeres objetos, o mujeres muebles o el organillero, en cuya elaboración tardó más de cinco años, no surgían del primer trazo. Tras cada una de las obras menores o mayores de Hernando Tejada hay un trabajo serio, meticuloso y crítico”.
Buena parte de los trabajos de Hernando Tejada están en Cali, entre ellos los murales La Historia de Cali y La Historia del Transporte, y las tallas en madera Teresa, la Mujer Mesa; Estefanía, la Mujer Telefonía; Rosario, la Mujer Armario; Abigail, la Mujer Atril; Mónica, la Mujer Filarmónica; Sacramento, la Mujer Asiento, efigies que revelan el temperamento alegre y juguetón del artista así como de su originalidad, el gusto por las mujeres, el movimiento y la funcionalidad. Son célebres también las esculturas de su serie Manglares, y El Gato del Río, esta última considerada una de sus obras más representativas.