Gato por liebre

Una larga cadena de personajes desde cazadores, recolectores, empresarios, funcionarios corruptos, consumidores, entre otros, conforman el lucrativo comercio. Pero, definitivamente el negocio se mueve porque hay quien compre, desde aquellos que lo hacen en carreteras o lugares especiales, donde adquieren seres vivos para exhibirlos en jaulas o convertirlos en mascotas, lejos de sus hábitats naturales y privados de su libertad.

No hay duda, la falta de sensibilidad, la prepotencia, el deseo de lucro, y muchos otros factores, nos colocan en un puesto destacado como destructores de la naturaleza.

En la época de Navidad se incrementa el negocio y algunas especies se convierten en regalos. Unas preguntas ¿En las caravanas turísticas se hacen controles para evitarlo? ¿Se hace algún tipo de campaña entre los viajeros, para concientizar a las familias y en especial a los niños?

Dos notas: “La alteración y destrucción masiva de los ecosistemas naturales, amenaza la existencia de nuestros animales y plantas silvestres. Pero fomentar el comercio y la tenencia de nuestras especies, los condena a la extinción”. Tomado de una postal de Corantioquia y CIFFA.

“Cuando el último animal de una especie desaparece, desaparece con él toda una historia. Jamás volverá a surgir o podrá ser resucitado porque cuando una especie se extingue termina dramáticamente una aventura de la vida”. Colombia país de vida. ACOPAZOA.