Un bocado político

El colectivo de artistas Food of War: un bocado político

El colectivo de artistas Food of War hace reflexiones sobre los conflictos y la alimentación. Héctor Barrios y Omar Castañeda lideran esta iniciativa.

Comemos más de lo que hay en un plato. En cada bocado hay historia, hay simbolismos y significados. Y estos, muchas veces, se alejan de lo meramente gastronómico. La comida tiene, también, una carga política. Food of War es un colectivo de artistas que tiene sede en Londres y que es liderado por los artistas colombianos Héctor Barros y Omar Castañeda.

Food of War hace una reflexión acerca de la alimentación y los conflictos, no necesariamente armados, “de hecho, aunque el nombre tenga la palabra guerra, no hacemos una apología al conflicto, al contrario, es entender cómo en tiempos de guerra y hambruna, la comida une”, explican.

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“Guerra y comida tienen que ver con poder.
Ahí es donde está el cruce de ambas.
A diferentes niveles de poder hay diferentes formas de relacionarse”.

De hecho, muchos de los platos que hoy comemos tienen origen en los conflictos: la causa peruana, plato que las mujeres preparaban a sus esposos en la guerra con Chile, alimentación para la causa; o las facturas argentinas (cañoncitos, bombas…) que fueron nombradas por un repostero anarquista para hacer resistencia en el siglo XIX. En su obra, Food of War, que une artistas tan importantes como Marina Ibramovich, reina del perfomance, hace reflexiones, precisamente, sobre esos vínculos que unen la política con la alimentación y que en la mayoría de casos no reconocemos.

 

1. Nubes negras.

¿Qué pasó con los cultivos después de la tragedia de Chernobyl? Las nubes radioactivas llegaron a Bielorrusia. Las autoridades hicieron llover para limpiar las nubes, lo que afectó más de 10.000 kilómetros cuadrados de tierra. En el trabajo presentado por Simone Mattar para el colectivo, las nubes venenosas eran algodón de azúcar, haciendo una combinación entre lo mórbido y lo dulce ¿Comería nubes radioactivas?

 

 

2. Ruleta soviética.

Nuevamente, Chernobyl es el punto de partida. Esta vez, la reflexión parte de lo que nos llevamos a la boca. ¿Qué hay más allá del mordisco? Es una manzana roja sinónimo de perfección. En los países de la antigua Unión Soviética aún se sufren las consecuencias de la tragedia. Estas manzanas negras recuerdan que los cultivos también sufrieron y, con ellos, los que comieron esos frutos.

 

3. Hummus.

En un viaje de campo, Omar descubrió que el conflicto entre Israel y el mundo árabe trascendía la política. El hummus, preparación hecha a base de garbanzos, tiene un origen incierto. Es una receta compartida y peleada: Israel la sirve al almuerzo, Palestina y Líbano, al desayuno. Y las batallas son contundentes: buscan batir récords. Líbano, incluso, “intentó, sin éxito, proteger el hummus con denominación de origen”, cuenta Omar.

 

Food of War: paz en las mesas

En una reflexión que pone la paz en la mesa, que funciona para narrar la situación actual en Colombia, Food of War expondrá parte de su obra en en el Museo de Arte Contemporáneo de Bogotá. Del 15 de noviembre de este año hasta el 29 de febrero de 2020.

 

Por: Juan Pablo Tettay De Fex / juan.tettay@vivirenelpoblado.com

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