¿Fila india cinco años más?

Tome aire porque esa realidad nos acompañará a lo largo de los próximos cinco años

/ Juan Carlos Franco

Si en alguna vía se palpa el crecimiento desaforado del parque vehicular de Medellín y sus alrededores es en la variante al Aeropuerto José María Córdova, los 14,5 Km entre Indiana y Sajonia.

Quien circule con frecuencia por esta vía se sorprende del ritmo inusitado con que se está llenando.

Empecemos porque se disparó la cantidad de carros que viajan hacia y desde el JMC. Difícilmente caben en su estacionamiento y en los más de diez que han brotado como hongos a su alrededor. ¿Por dónde llega al aeropuerto la mayoría de dichos vehículos? Por la variante. Creciendo a más del diez por ciento anual, o sea duplicándose cada seis–siete años. Aterrador.

Sigamos con las parcelaciones nuevas, cada una con cuarenta o más casas, con dos–tres carros, subiendo y bajando todos los días… Más los colegios, cada uno con tantas micros llevando y trayendo niños… más el tráfico desde El Poblado hacia El Peñol, Doradal o Bogotá… El resultado es explosivo.

Y terminemos con que la vía está llena de postes flexibles en el centro, amén de los flamantes resaltos nuevos, que dan una pizca de seguridad pero limitan sobrepasos y congestionan.
De modo que si usted se ve con frecuencia en fila india a 40 Km/h con mínima posibilidad de sobrepaso, tome aire porque esa realidad nos acompañará a lo largo de los próximos cinco años. Hasta que esté listo el Túnel y con algo de suerte se lleve un poquito de tráfico.

Esta vía es operada por la Concesión Túnel Aburrá–Oriente desde 1997 y así estará por muchos años más. El concesionario –propiedad de más de 70 empresas constructoras de Medellín– recoge cada vez más dinero por el costoso peaje y se limita a hacer algunas intervenciones menores de seguridad y reparcheos de vez en cuando.

Por ahora no va a haber ampliaciones ni mucho menos segunda calzada. Olvídese. Resulta que el concesionario también tiene en su portafolio el proyecto del Túnel, por lo que puede recoger dinero en el peaje actual y usarlo más adelante en el Túnel.
Si la vía no estuviera en concesión, tal vez ya tendríamos un proyecto claro de segunda calzada, porque la variante debería ser competencia del túnel y no su subsidio… No sé, tal vez influya que varios socios de la concesión son justo quienes más van a facturar por el mediocre Túnel de calzada simple.

Volviendo al peaje y su proyectado traslado hacia el alto de La Posada de Posada, ahí están pasando cosas raras. Tras dos años de demora, hace varios meses el terreno fue negociado y pagado por el concesionario, quien muy pronto instaló avisos informando que allí se ubicaría próximamente el peaje.

Pero no pasa nada aún. Y pululan los rumores. Que lo están rediseñando para hacerlo más amplio, que hay que comprar más predios, que es en subida, que allí no va a caber… A este paso, que nadie se sorprenda si dentro de otros meses de ominoso silencio cualquier noche retiran los avisos y el proyecto queda cancelado.

Y sigamos condenados a largas filas en el pobre peaje actual, de solo dos carriles por sentido, que colapsa todos los domingos, que todas las mañanas genera filas de varias cuadras y que, por si fuera poco, al lado tiene un predio a través del cual muchos eluden pasar por la caseta. Pero hay que pagarle mensualidad a un particular que percibe un enorme lucro personal –no gravable, no controlable– por el favorcito. Fantástico beneficio si el peaje no se va…
¿Una vía tan primordial para llegar al JMC, en fila india y con un peaje de escasos dos carriles, por cinco años más, para poder subsidiar un túnel de tan dudoso beneficio (al menos para los usuarios)?
¡Oh! Y ahora… ¿quién podrá defendernos?
opinion@vivirenelpoblado