Una fiesta que dura diez días

Vamos en familia a Carabobo Norte, a consumir inspiración, a rendirle tributo a una fiesta que abre sus libros y también es música, cine y gastronomía, a rescatar la memoria de Medellín.

El libro en Medellín tiene fiesta, una en la que se conjugarán libros, por supuesto, con cine, cocina, música, ilustración, artesanías; que contará con México como país invitado y con Las formas de la memoria como tema central y como propuesta de reflexión para la ciudadanía.

La memoria, en palabras del alcalde Federico Gutiérrez, porque es una deuda colectiva que tenemos y que, con ocasión de esta fiesta que viviremos entre el 7 y el 16 de septiembre, se propone como conversación para que Medellín cuente su historia de otras maneras y se sanen heridas.

Medellín, según el Dane, es ciudad líder lectora de Colombia. Por año, en promedio, una persona se lee 6.8 libros ¿Cuántos lleva usted?, y, más mportante, ¿los disfrutó?

Más de 300 invitados de 15 países vendrán a la fiesta. Ellos compartirán su saber, sus experiencias y su ingenio y también hablarán de memoria para enriquecer la reflexión. Como la aprecia el escritor venezolano Juan Carlos Méndez Guede, esta “tiene una forma construida por los cinco sentidos pero, sobre todo, por el olor y las canciones amadas”. Dice Darío Ruiz, escritor colombiano, que “la memoria tiende a arrojar luz sobre hasta el más imprevisto suceso que nos marcó y que habíamos olvidado”. “Es un árbol que, con el paso del tiempo, me provee frutos más dulces y sombras más acogedoras”, se suma José Libardo Porras. “Tiene la forma del dolor, de la cortada, de la mano y del cuchillo”: es Gilmer Mesa, de Colombia. Es una “forma de resistencia frente aquellos que insisten en que acá no está pasando nada y que la violencia y la injusticia deben ser normalizadas”: Gloria Susana Esquivel, de Colombia. O es “a veces cortante como un rayo, a veces acogedora y dulce como el largo abrazo de una persona querida”, de Florencia Ferrari, editora argentina.
Memoria. Y también libros y sus sueños, fantasías, tragedias, personajes, paisajes, instantes contenidos en un formato que no murió ni fue movido de lugar por las nuevas tecnologías; un medio que fija a Medellín como ciudad líder lectora de Colombia, según el Dane (en promedio anual, una persona se lee 6,8 libros. ¿Cuántos lleva usted?, pero, sobre todo, ¿los disfrutó?). Libros, como señala Diego Aristizábal, director del evento, “a los que hay que darles muchas oportunidades, sacarlos a pasear al parque como a una novia que se ama profundamente, invitarlos a helado”.

¿Vamos a la fiesta? Con seguridad seremos otros al salir.