Feliz año nuevo

     
     

    Feliz año nuevo

     
       
      Esta edición que llega a sus manos es la última de este año 2007, un año que será recordado en el futuro como el de la gran transformación de la ciudad. Un proceso de cambio que no solo se verá reflejado en el espacio público, que hay que decirlo, ha mejorado en propociones nunca antes vistas en Medellín. Nos complace hacer esta nota en la que no tenemos reproches, pues, aunque hay aspectos en los que tenemos reparos, debemos ser sinceros y al hacer el balance general tenemos que decir que son más los aspectos buenos que los negativos.
    En este caso, nos referimos a unos cambios que son más profundos y que darán sus frutos en breve. Los cambios a los que hacemos alusión son los que tienen que ver con todo el trabajo en educación que hizo esta administración, pues haber puesto como prioridad de la administración el tema de la educación y centrar este tema de trabajo a todos los aspectos de la administración es el mayor acierto que siempre marcamos en estas páginas frente a la alcaldía de Sergio Fajardo.
    Es de elemental justicia que se haga reconocimiento a esta gestión, porque garantizar educación de la mejor calidad a todos los niños de Medellín, para que, sin distingo de privilegios de cuna tengan acceso a un trato igualitario ante la sociedad, es abrir la puerta y permitir el paso de la transformación hacia una sociedad donde la equidad sea posible.
    Ejemplo de este trabajo en educación son las nuevas escuelas públicas, orgullo para la ciudad ver que en barrios estigmatizados por una tradición de violencia y pobreza se construyeran estas nuevas escuelas, el primer encuentro de los ciudadanos del futuro, con el Estado. En este mismo sentido, hay que hacer referencia al programa de becas estudiantiles, a pesar de la fuerte oposición de muchos, que absurdamente tildaron de politiquera esta iniciativa que busca premiar a los mejores estudiantes con becas universitarias.
    El tema de la educación abarca también otros puntos que también son encomiables, por ejemplo y solo para mencionar uno, tenemos que hacer alusión al tema de la equidad de género. Es indudable que el tema de la mujer y de la violencia intrafamiliar salió a la luz pública y de manera que pasara de ser un mero asunto de relaciones públicas para convertirlo en acciones concretas y en tema de preocupación de la alcaldía.
    Igualmente, el ciclo que se cierra permitió constatar que la ciudad cuenta con los recursos financieros para hacer los cambios que requiere. No podemos decir que este es un tema lejano al de la educación, pues le demostró a los ciudadanos que los viejos paradigmas de corrupción administrativa y especialmente de pobreza ancestral, son falsos. La plata bien puesta genera riqueza y una administración pulcra y respetuosa de los ciudadanos así lo demuestra.
    Despedimos al alcalde Fajardo con un sentimiento de tristeza en su partida y de alegría por la gestión que deja. Debemos reconocer el trabajo de todo el equipo que lo rodeó durante estos cuatro años por su espíritu de consagración y por haber hecho con pulcritud que la ciudad volviera a mirar con esperanza.