Eyaculación precoz

 Muchos hombres cuando tienen relaciones sexuales ocasionalmente eyaculan mas pronto de lo que sus parejas o ellos mismos quisieran. En la medida en la que esto sucede con poca frecuencia, probablemente no es causa de preocupación. Sin embargo, si esto se presentan con cierta regularidad, a veces antes de que el coito comience o poco después de que ha comenzado, el hombre podría padecer una condición llamada eyaculación precoz.
La eyaculación precoz es la disfunción sexual masculina más común. Aunque se asume muchas veces que el problema es psicológico, la biología también desempeña un papel importante en él.
En algunos casos, la eyaculación precoz es un problema secundario relacionado con la disfunción eréctil. Los hombres que están ansiosos por tener y mantener una erección podrían desarrollar un patrón que desencadena una eyaculación antes de tiempo.

Señales y síntomas
No hay un estándar que indique cuánto se debe demorar un hombre para eyacular. La señal primaria de eyaculación precoz es la eyaculación que ocurre antes de que las personas lo deseen en la mayoría de sus encuentros sexuales, causando incomodidad y tensión en el hombre o en su pareja, o en los dos. El problema puede ocurrir en todas las situaciones sexuales, incluida la masturbación, o puede ocurrir cuando se trata de encuentros sexuales con otra persona.

Causas
En algunos casos la eyaculación precoz es considerada un problema psicológico. Algunos doctores creen que las primeras experiencias sexuales, especialmente aquellas en las que la persona puede haberse apresurado para alcanzar el clímax antes de que le descubrieran, pueden ser los cimientos de un patrón de comportamiento para toda la vida. Quienes crecieron en familias que piensan que el sexo es sucio o pecaminoso pueden haber desarrollado sentimientos de culpa que crean la tendencia a los encuentros sexuales apresurados.
Sin embargo, hay factores biológicos que también tienen incidencia en la eyaculación precoz. Algunos estudios compararon a hombres que padecen esta condición con otros que no, y encontraron diferencias en los niveles de ciertas hormonas y en la sensibilidad de sus genitales.

Factores de riesgo
Impotencia: Hay un riesgo mayor de tener eyaculación precoz si ocasionalmente (o a menudo) la persona tiene impotencia. El temor a perder la erección podría hacer que el hombre acelere sus encuentros sexuales.
Problemas de salud: El hombre que tiene alguna preocupación por su salud, como problemas del corazón, por ejemplo, puede sentirse ansioso durante las relaciones sexuales y en consecuencia tienen un riesgo mayor de eyacular prematuramente.
Estrés: La tensión emocional o mental en cualquier área de la vida puede desempeñar un papel importante al limitar la habilidad para relajarse y concentrarse durante las relaciones sexuales.

Diagnóstico
El diagnóstico de la eyaculación precoz se hace mediante una entrevista detallada de la historia sexual personal. Las preguntas abordan temas de gran intimidad, quizás muy incómodos para algunos y, además, la entrevista podría ser con la pareja. No obstante, es bueno tener en cuenta que aunque hablar abiertamente sobre asuntos sexuales personales puede ser muy difícil para los dos, en esa conversación podrían ser identificados los detalles que le ayuden al médico a establecer la causa del problema y la mejor forma de enfrentar el tratamiento. Un profesional de la salud mental puede ayudar a hacer ese diagnóstico.

Para esa entrevista hay que estar preparado para responder preguntas sobre la crianza religiosa, las primeras experiencias sexuales, las relaciones sexuales pasadas y presentes, las circunstancias de su vida y de su relación de pareja en la época en que empezó a tener el problema, y cualquier tipo de conflictos o preocupaciones con su relación actual.

Tratamiento
Las opciones de tratamiento para la eyaculación precoz incluyen la terapia sexual, los medicamentos y la psicoterapia. Muchas veces se usa una combinación de dos de las tres posibilidades.
Terapia sexual: En algunos casos la terapia sexual puede consistir de cosas simples como masturbarse una o dos horas antes de tener relaciones sexuales de manera que el hombre pueda retrasar la eyaculación durante el coito. El médico también podría recomendar evitar el coito por un período de tiempo y centrarse en otros tipos de actividad sexual de manera que se libere la presión de los encuentros sexuales.

Medicamentos: Algunos antidepresivos tienen el efecto secundario de retrasar el clímax sexual en ciertas personas. También hay cremas anestésicas que tienen lidocaína y prilocaína que pueden ayudar a prevenir la eyaculación precoz pues reducen la sensibilidad del pene. Se aplican un poco antes del coito y se limpian bien antes de la relación sexual (para no adormecer los genitales de la pareja).
Psicoterapia: En muchos casos la terapia sexual o los medicamentos pueden ayudar en el tratamiento de la eyaculación precoz. Sin embargo, si asuntos personales -tales como un conflicto de pareja o un problema de salud mental- parecen desempeñar un papel significativo entre las causas de esta condición, la psicoterapia podría ser una buena alternativa.

La psicoterapia se hace mediante sesiones de conversación con un profesional de la salud mental en las que se habla de las relaciones de pareja y las experiencias que se han tenido. Estas conversaciones podrían ayudar a encontrar formas de enfrentar y solucionar el problema. Para muchas parejas afectadas por la eyaculación precoz, hablar juntos con un terapeuta puede producir los mejores resultados.