Una exposición imperdible

Pasado tiempo futuro es el título de la exposición que presenta el Museo de Arte Moderno de Medellín desde el 27 de marzo y hasta el 24 de junio.
Los conflictos de género, como una de las grandes preocupaciones del medio artístico colombiano de las últimas décadas, se hacen visibles en esta exposición. Foto: Cortesía Mamm

Pasado tiempo futuro es el título de la exposición que presenta el Museo de Arte Moderno de Medellín desde el 27 de marzo y hasta el 24 de junio. Arte en Colombia en el siglo XXI.

 

Carlos Arturo Fernández
Por: Carlos Arturo Fernández

Visitarla con calma, deteniéndose en cada una de las obras expuestas y, a lo mejor, permitiéndose entrar en la poética de sus autores a través de la lectura de la presentación que acompaña cada trabajo, se constituye en una de las vivencias más profundas del proceso, del sentido y de la validez del arte colombiano de las últimas décadas.
En efecto, no se trata de una exposición habitual sino, como se afirma desde la introducción a la gran sala del Mamm, del intento de entender el presente a través del arte y, al mismo tiempo, de entender el arte del presente.

Para lograrlo, el Museo reunió a cinco de los más reconocidos curadores colombianos actuales: Jaime Cerón, Carolina Chacón, José Roca, María Isabel Rueda y Alejandra Sarria. Se logra así una perspectiva múltiple que, sin pretender agotar el campo, asume el reto de plantear un relato comprensivo, pero complejo del panorama artístico colombiano contemporáneo sabiendo, de entrada, que será forzosamente incompleto.

La selección recoge obras de 32 artistas y colectivos que, de manera general, se agrupan en cuatro líneas problemáticas distintas, sin que estas se encuentren separadas en conjuntos fijos dentro del Museo, sino como rutas de lectura. Son ellas: trabajos que abordan preocupaciones sociales, económicas y políticas del país; trabajos acerca de la naturaleza y del paisaje; trabajos que se dedican a reflexionar sobre los problemas de la identidad, incluyendo perspectivas raciales, feministas y de género; y, en fin, trabajos que se centran en el arte mismo y su relación con el espacio, la educación y la cultura.

En esta breve columna resulta imposible hablar de cada obra, muchas de ellas absolutamente inolvidables, y es necesario limitarse a destacar aspectos generales. Un visitante interesado descubre aquí uno de los mejores panoramas del arte actual en Colombia. Una exposición muy bien estructurada y muy bien presentada, donde se respeta cuidadosamente el carácter de cada obra y se le da el espacio y el montaje que necesita. Y, en todos los casos, obras de una calidad formal y un desarrollo técnico impecable: ningún detalle quiebra la intensidad de la experiencia. Por lo demás, conviene recoger el magnífico plegable gratuito que se encuentra en distintos lugares de la exposición: una lectura posterior ayuda siempre a precisar los temas, los problemas y los recuerdos.

Pasado tiempo futuro es una exposición “memorable”, en el sentido de que vale la pena visitarla y recordarla: para aproximarse a los debates más vigentes en el arte de hoy en Colombia; para percibir que los problemas que preocupan a los artistas son los mismos que interesan a la sociedad colombiana; para descubrir en sus respuestas puntos de vista que quizá no habíamos tenido en cuenta; en fin, para dejarnos interpelar por estos trabajos y que, como ha hecho siempre el arte a lo largo de la historia, nos pongan a pensar.
Por eso, por su potencial de reflexión sobre lo que somos como sociedad, esta es una exposición imperdible.

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