Exigimos vivir en paz

   
 Exigimos vivir en paz 
   
 Una de las pancartas decía: “Quiero que mi familia me encuentre, ayúdenme a que me encuentren y lo logren,” Juan Diego Acevedo, desaparecido el 19 de abril de 2001 
   
 Unas bombas blancas se elevan al cielo minutos antes de partir la marcha del 6 de febrero, las bombas exclaman paz. Funcionarios de la Alcaldía reparten manillas que dicen: “Uno se muere cuando lo olvidan,” frase de Manuel Mejía Vallejo. Jóvenes como Luis Pérez se preparan para marchar, llevando en sus manos un símbolo de rechazo a las armas, “marcho porque esto es una iniciativa contra la indiferencia, y porque la violencia no es de izquierda ni de derecha, es un fenómeno al que hay que marcharle.”
La marcha del 6 de marzo, una más en contra de todas las manifestaciones de violencia, partió del Parque del Periodista, lugar en el que reposa un monumento a unos menores víctimas del conflicto colombiano: “En memoria de Johana Mazo Ramírez, 8 años; Geovany Alberto Vallejo Restrepo, 15 años; Jhony Alexander Cardona Ramírez, 17 años; Ricardo Alexander Hernández, 17 años; Óscar Andrés Ortiz Toro, 17 años; Ángel Alberto Barón Miranda, 16 años, y Mauricio Antonio Ramírez Higuita, 22 años, asesinados el 15 de noviembre de 1992 en el barrio Villatina.”
“El Gobierno colombiano reconoció su responsabilidad ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos, y ante la sociedad colombiana por la violación a los derechos humanos en este grave hecho, imputable a agentes del Estado, este monumento representa una forma de recuperación de la memoria de las víctimas para reparar moralmente y desagraviar a sus familias, y aunque no es suficiente para calmar el dolor que tal acto produjo, se convierte en un paso fundamental para hacer justicia y para recordar a los colombianos que hechos de esta naturaleza no pueden repetirse.”
 
 
click sobre la imagen
   
 

Marchando
“Marchamos para que en Colombia no haya nunca más desaparecidos, para responderle a lo intolerable, es una forma de conjurar la vergüenza, estamos acá para que no olvidemos nuestra historia de atrocidades de parte del Estado y los alzados en armas ilegalmente,” Harold Rivera, estudiante.
Familia que marcha unida, permanece unida, José Fabio Naranjo marchó junto a sus dos hijos, “esta marcha expresa que la vida es sagrada, y por eso el Estado, la guerrilla y demás actores armados deben respetarla, la sociedad debe aprender que la vida hay que cuidarla y protegerla.” “Estoy marchando por Colombia y por la paz,” Juanita Naranjo. “Estoy marchando por la paz de Colombia, y creo que dentro de poquito va a llegar,” Miguel Naranjo.
“Estoy marchando por lo que debemos marchar todos los colombianos, repudiando todas las formas de violencia, y en apoyo a las víctimas del conflicto venga de donde venga, pues todos los colombianos somos los afectados,” Andrés Gómez.
“No le añadan más candela a la hoguera, grafiteen a favor de la paz, el amor, las flores; el mundo necesita más letras de amor, no más acciones en contra de, sino a favor de,” les dice un joven a otros que aprovechan para rayar las paredes de la Avenida Oriental.

Prohibido olvidar
La marcha terminó en La Alpujarra, allí por los parlantes se invitaba a los marchantes a encaminarse en la construcción de una Colombia diferente. “La importancia de la marcha es que este país necesita tener memoria sobre lo sucedido, necesita reparación, verdad y justicia, y el que hayan expresiones como la de hoy, apuestan a que la sociedad civil es capaz de encontrarle una salida negociada al conflicto armado, y obtener un país democrático, igualitario, y de beneficio para todos sus ciudadanos; esta marcha es un paso muy importante, así como lo fue el de la marcha del 4 de febrero, para que los ciudadanos comunes y corrientes deponiendo cualquier otro interés, tengamos como agenda propia, única, de toda la nacionalidad, construir una sociedad en la que los horrores de la guerra y de la violencia, sean un asunto del pasado,” Geovanny Celis, Secretario de Desarrollo Social.

Cuelgue los guantes, cuelgue las banderas, haga la paz
Otra iniciativa ciudadana se empieza a gestar, se ha denominado Banderazo por La Paz, Juan Carlos Vélez, uno de los gestantes de la propuesta anota: “A partir del 12 de marzo vamos a declarar la paz, vamos a colgar nuestra bandera tricolor y una blanca, sea en la casa, la oficina, en el carro o donde estemos, vamos a demostrarle al mundo la unión por la paz. El 12 de Marzo de 1806 fue la primera vez que se ondeó la bandera tricolor, la cual fue adoptada por Bolívar para liberar a Colombia, Venezuela y Ecuador. Por eso invitamos a todas las personas para que el 12 de marzo colguemos las banderas, el Banderazo por La Paz empezará en Colombia, pero en Venezuela y Ecuador ya hay contactos que se encuentran organizando la idea.”
La marcha del 4 de febrero creció gracias a una herramienta virtual llamada Facebook, en este espacio virtual también podrá encontrar mayor información a través de Banderazo por La Paz, por ejemplo, este es un aparte de la declaración: “Es el momento donde los pueblos deben unirse más que nunca, donde nuestra voz tiene que ser escuchada, manifestándole al mundo y a los gobiernos de la región, que sus pueblos no quieren guerra, que no queremos desperdiciar nuestra juventud en una lucha sin sentido entre hermanos, gritarle al mundo que todos compartimos el mismo sentimiento sin importar los partidos políticos, la religión, las razas, ni las clases sociales.”

 
   
 Mas información: La tarea para los días que siguen (después de l 4 de febrero de 2008)