Esto piensan de su comuna

Algunos habitantes y líderes sociales de la comuna 6 opinan sobre su territorio, su transformación, fortalezas y necesidades

Marlon Grajales. Foto Róbinson Henao

Marlon Grajales
Líder comunitario. “Tengo 35 años y hace 34 vivo en el Doce de Octubre, tercera etapa, sector Los Lotes. Cuando tenía 13 o 14 años (a mediados de los años 90) esta era una comuna muy violenta, había muchos asesinatos, bandas, enfrentamientos. Hace años daba miedo hacer denuncias. Pero desde hace cuatro años se ha transformado mucho, se ha pacificado. La parte alta está muy tranquila, aunque algunos se han quejado de que hay fronteras invisibles en la parte baja. Ahora hay más armonía dentro de la comunidad, más articulación ciudadana, mejores relaciones entre vecinos; se está haciendo una transformación para vivir dignamente en el territorio, estamos trabajando en ello. Las personas son conscientes de que para vivir más dignamente hay que trabajar en comunidad.

Una de las mayores necesidades que tenemos es la oferta educativa, apenas el 10 por ciento de las personas está accediendo a la educación superior. Muchos jóvenes se quedan solo con el bachillerato, algunos tienen que abandonar sus estudios para trabajar y ayudar a sus familias y esto es muy preocupante porque impide el desarrollo de la comunidad y el territorio. Otra necesidad en la parte alta de comuna 6 es el deporte; los escenarios deportivos no están bien adecuados, faltan bibliotecas. También hay muchos problemas de movilidad porque las vías son muy estrechas y hay muchos venteros ambulantes, lo que ocasiona una alta accidentalidad.

Esta comuna se ha caracterizado por ser una de las que más se preocupa por el desarrollo de su entorno y por querer seguir creciendo en el desarrollo de sus habitantes”.



Juan Carlos Tabares. Foto Róbinson Henao

Juan Carlos Tabares
Corporación Picacho con Futuro. “Cuando llegué de 10 años a la comuna 6, hace 29 años, se venía desatando la violencia entre las Milicias Populares y la llamada banda de Frank. Yo estaba estudiando, el fenómeno crecía y cuando asistía a la biblioteca del barrio, empecé a vincularme al trabajo comunitario y a formarme como sujeto político. Comencé a trabajar en proyectos barriales, lo que me facilitó tener un vínculo con el territorio y conocer en todas las esquinas hombre y mujeres que todos los días se levantaban a trabajar por la comunidad. Me formé como líder y eso me ha facilitado compartir y aplicar lo que he aprendido en el mismo desarrollo de la comunidad.

Soy muy optimista frente a la comuna 6. El territorio ha tenido importantes transformaciones físicas. Ha mejorado la calidad de vida. Antes no había vías pavimentadas, el sistema de movilidad peatonal era malo, no disponía de suficientes equipamientos educativos ni deportivos y había muchas viviendas de materiales no convencionales, ahora son muy pocas. Hoy el problema no es la cobertura educativa sino la calidad de la educación; tenemos mejores vías y andenes pero hay que recuperar el espacio público; hay buen transporte, pero no hay terminales adecuadas; tenemos quebradas y zonas verdes pero hay serios problemas ambientales por falta de cultura. Hay muy buena cobertura en servicios públicos, pero hay que seguir trabajando por los mínimos vitales, sobre todo en la parte alta, pues a muchas personas morosas les han cortado los servicios.

La comuna 6 ha mejorado en participación, en derechos humanos, pero todavía predomina la fuerza para la solución de conflictos. Falta que el Estado mejore su capacidad de respuesta y sus servicios en inspecciones y comisarías para que la comunidad resuelva allí sus problemas y no por otras vías”.



Marlon Robeiro Carmona. Foto Róbinson Henao

Marlon Robeiro Carmona
Integrante de la JAC Los Arrayanes. “He vivido acá casi los 35 años que tengo. Venimos ejecutando y fortaleciendo mesas ambientales y semilleros por medio de Presupuesto Participativo y Jornadas de Vida. Les contamos a las comunidades de la importancia de estas mesas, sabemos que los niños son el futuro de las comunas y los orientamos mucho en el cuidado de la naturaleza, los animales y en el proceso de recolección de residuos. Culturizamos a la gente acerca de los escombros, para que no los sigan dejando en las esquinas (…).

Como hay barrios muy alejados, todavía hay algunos (El Triunfo y El Progreso) que están depositando las aguas negras en las quebradas La Madera y El Triunfo. Estamos solicitando apoyo de EPM y el Área Metropolitana para que hagan unas instalaciones no convencionales de aguas negras y así poder limpiar esas corrientes, además para que no haya tantas ratas y mosquitos a su alrededor. Mediante educación y visitas puerta a puerta, los ambientalistas hemos logrado quitar varios de los puntos históricos de basuras, donde la gente tiraba muebles, colchones y escombros de remodelaciones. En esos sitios ya hay gente sensibilizada.

En la comuna ha habido muchas transformaciones físicas, como el parque biblioteca, las escuelas y colegios intervenidos por la EDU y el Cinturón Verde, el cual va en la mitad de la trayectoria. Son transformaciones muy bonitas y en este momento se está haciendo la reposición de alcantarillado de toda la zona. Las necesidades más específicas que tenemos son la generación de empleo y la educación ambiental.

En seguridad, el barrio El Triunfo está muy calmado desde hace tres años. En toda la comuna sigue habiendo bandas, entre ellas El Picacho y Los Bananeros, pero ya casi no hay guerra entre ellas, hay como una tensa calma. Están los actores pero no está la violencia”.



Ramón González. Foto Róbinson Henao

Ramón González
Conductor. “Mi nexo con la comuna 6 nació cuando trabajaba con la Fundación Social. Esta entró a la comuna recogiendo a todos los jóvenes, madres comunitarias, acciones comunales y empezamos a apoyarles con el barrio. Antes, yo vivía en Robledo, El Pesebre, y me conozco todas las comunas porque desde pequeño las andaba a pie, cuando no eran barrios sino lotes y potreros. A las comunas siempre me he metido sin problemas. La 6 se ha caracterizado porque son personas muy arraigadas a su tierra, al barrio. Muchos han tenido la oportunidad de irse pero no han querido porque el barrio es muy bueno, y aunque han tenido dificultades y diferencias, han salido adelante. La comuna 6 tiene la ventaja de tener una vista muy bonita, vive libre de contaminación de ruido y de aire, tiene muy buen acceso de transporte, la gente te es muy calidosa, las madres comunitarias son muy unidas, así como las acciones comunales. Todo esto hace que la gente se quede. Además, los servicios y los arriendos son muy baratos y hay muy buen transporte.

En una época esta comuna estuvo muy golpeada por la violencia. Conozco jóvenes que empezaron en su barrio a cobrar vacunas porque no había de qué vivir. Los que ya son viejos asentaron cabeza, aquí los muchachos ya todos son trabajadores, muy apegados a sus familias.

Pienso que falta promover el morro (el Cerro El Picacho) como sitio turístico, que le organicen un buen acceso para que la gente pueda llegar allá, porque no hay manera de subir ni en carro ni en moto. Es un sitio muy bonito de donde se divisa toda el área metropolitana”.



Luis Chica. Foto Róbinson Henao

Luis Chica
Líder comunitario. “En la comuna 6 nos caracterizamos por ser una comunidad de gente emprendedora; nos gusta hacer trabajos de diferente índole: construcciones, alcantarillado, actividades deportivas, nos gusta colaborar para lograr algo mejor para la familia y la comunidad. Es lo que más admiro. Nos gusta la paz, la seguridad, tratamos de vivir en armonía y ayudarnos unos a otros.

Tenemos muchas necesidades, como que haya más presencia de las autoridades porque se dan casos en que la gente acude a ciertas personas que dicen solucionar los problemas, en vez de acudir a la autoridad competente. Si la Alcaldía hiciera presencia, las cosas serían más legales.

También hay mucha indisciplina social, sacan las basuras a destiempo y botan escombros en cualquier parte. El transporte es muy bueno pero faltan resaltos y señalización en puntos neurálgicos, donde hay mucha accidentalidad, por ejemplo en la carrera 84 con la calle 98, que es muy estrecha, de doble vía y muy peligrosa. Otra necesidad urgente son las mejoras al colegio Jesús María Valle Jaramillo, ya que tiene muy deteriorados sus servicios sanitarios, tiene problemas de energía y son más de mil estudiantes.
En la comuna 6 hay excelentes servicios públicos, el centro de salud ha mejorado ostensiblemente. Ha habido mucha transformación. Hemos tenido etapas de seguridad y de violencia. Hace unos seis años estamos sosegados. Antes los taxistas no subían. Hemos mejorado mucho en lo educativo y en los grandes almacenes están empleando gente de la comunidad”.