Esto piensan de su comuna

Algunas personas que viven o trabajan en Castilla hablan sobre su historia, transformación y  la incidencia que han tenido en ellos los procesos que allí se desarrollan 

Julián Jiménez
Violinista de la Afmed, estudiante de Música de Eafit y profesor del Colegio Alemán. “Mis papás han vivido toda la vida en Castilla. Estudié en el Colegio San Judas Tadeo. Cuando estaba niño había muchos problemas, matanzas, cosas muy malucas y uno no podía salir a la calle. Era muy triste ese ambiente que se vivía allí en los años 98, 2000. Ahora ha cambiado mucho, es un barrio más sano. Las canchas son placas deportivas, antes no se podía ir a los parques o canchas porque estaban las bandas, eran lugares peligrosos, mientras ahora son super chéveres. La 68, desde que la volvieron bulevar, es muy concurrida, los fines de semana hay mucha gente, mucha diversidad, mucho qué hacer. Cuando era niño me mantenía con mis amigos de la cuadra jugando fútbol y cosas así, pero conocí la música como un camino y me fui alejando de esas amistades y quizás de cosas muy malas. Yo estaba en el coro de la iglesia San Judas y un amigo de la familia me escuchó y dijo que por qué no entraba a la Red de Escuelas de Música en el barrio Alfonso López; tenía 11 años cuando ingresé y todos los días debía ir a ensayar, ya no estaba en la calle. Pienso que en el barrio falta preocupación por los que están creciendo, la gente ve que pueden estar en malos pasos y a nadie le importa y se crea un círculo: nace un niño, crece, coge vicios, se junta con gente malosa… Hace falta algo que dañe ese círculo vicioso, bien sea con deporte, con Escuelas de Música, que los colegios hagan un programa más de tipo institucional…”.


Fredy Serna
Pintor. “Aunque no nací en Castilla sino en Pedregal (comuna 6) mi vida ha transcurrido entre estos barrios que antes del 89 eran una sola comuna. He tenido muchos nexos con Castilla, estudié bachillerato en el Alfredo Cock y allí desarrollé mi actividad de adolescente y de joven; hoy desarrollo mis actividades entre las comunas 5 y 6 y las otras 14 comunas de Medellín, en la medida de lo posible. El proceso de transformación de Castilla ha tenido varios sentidos, uno desde lo político y social; ha sido un barrio con formación y liderazgo político. Su transformación urbana ha sido notable durante las últimas tres administraciones, con sentido más igualitario en sus centros de salud, recreativos, culturales y educativos. Han cambiado sus calles y aceras. Ha habido obras importantes como la Unidad Deportiva de Castilla que logra unir las comunas 5 y 6, y dos parques bibliotecas como La Quintana y el Doce de Octubre. Dentro de la zona noroccidental también hay una gran obra que es el Centro Cultural El Pedregal, en el que está construido un maravilloso teatro al aire libre, pero todavía falta. El problema de Castilla es su movilidad caótica. El servicio de transporte público es muy deficiente; no existe un sistema de movilidad acorde con las necesidades que tenemos; aparte de lo que nos ayuda el metro, es terrible su red de transporte integrado porque son grandes colas en las estaciones. Se está planeando un sistema de metrocable que me parece importantísimo…”. br />


Viviana Gómez
Historiadora. “En Castilla hay mucho por mostrar y rescatar. Es un territorio en permanente evolución que se ve en sus calles, en la remodelación de escenarios como la Unidad Deportiva o la construcción de los jardines infantiles, en una UVA que está en desarrollo y en el Parque Juanes, que logró romper una frontera muy siniestra, por lo peligroso que era cruzar hacia el Tricentenario y otros lugares que también hacen parte de esta población pero están muy aislados. Hay una transformación física que cambia los hábitos de sus habitantes. Ha aumentado significativamente el número de universitarios y eso trae un respiro. La movilización juvenil aquí es muy fuerte desde lo artístico, los músicos, los grafiteros, los chicos que se toman las calles motivando frente a los derechos humanos; también veo mucha transformación en las miradas de las mujeres hacia sí mismas, lo que me permite pensar este territorio de una manera más amorosa, en contraposición a esos otros seres que todavía viven acá y que es muy difícil sacarlos, actores armados que viven de la riqueza que tiene este lugar. Veo muchas propuestas y cada vez me sorprendo más de lo que voy encontrando, por ejemplo la motivación que hace Felipe Laverde desde Ciudad Frecuencia para que chicos y jóvenes incursionen en la música. Los adultos mayores están muy entusiasmados con el tema de danzas folclóricas. Acá la música es una constante, una manera de expresión que lleva muchos años… La gente quiere vivir en este lugar porque tiene sus comodidades geográficas, porque aún viven familias extensas que logran tener una identidad con este territorio y genera las ganas de quedarse…”.


Juan Guillermo Cano
Pedagogo, historiador y filósofo. “La mayor transformación que ha tenido Castilla ha sido en la formación social de su gente, a partir del reconocimiento de sus necesidades, fortalezas y habilidades como personas y como colectivos. Es un beneficio de los jóvenes de hoy el reconocerse a través de los procesos de otros jóvenes que hemos transitado por la historia del barrio a través de las luchas políticas en los 60 y 70, de exigencias por los derechos colectivos y aspectos físicos de Castilla, de los profesionales que nos hemos hecho en el barrio y hemos aportado a su construcción social y cultural. A la formación política y social de la población de Castilla ha contribuido la historia de desplazamiento que ha vivido el país y ha tenido el barrio, esos campesinos que luego se convirtieron en obreros de una ciudad industrial que ya poco existe; mucha de esa formación política se dio por los mismos sindicatos de las empresas cercanas y los obreros que vivían en Castilla; a través de su formación en la exigencia de sus derechos, iban nutriendo las reuniones comunitarias, los comités cívicos y barriales que luego se convirtieron en acciones comunales y otros tipos de comités; eso nos fue alimentando a los jóvenes que íbamos creciendo en el sector y luego, por supuesto, se fue manifestando en las mismas propuestas de formación de los grupos artísticos, culturales, sociales; las exigencias como tal se venían nutriendo de la población inicial. La principal falencia de Castilla son las mismas desigualdades de los sectores populares, la falta de oportunidades de mucha gente que se está formando…”.


Felipe Laverde
Músico, director de Ciudad Frecuencia. “Me tocó ver cómo se fue desarrollando Castilla, cómo han ido cambiando sus calles, su fachada, cómo ha crecido el transporte. Vivo por la iglesia de San Judas, el epicentro del barrio, las familias son muy numerosas y muchas se han ido precisamente por la bulla, pues se ha vuelto muy comercial. Ha habido un desarrollo en la parte deportiva y cultural, hay un ocio creativo todo el tiempo. Muchas familias se tuvieron que ir también a raíz de la violencia, pero los que nos quedamos tratamos de hacer el equilibrio con muchas sonrisas y mucho amor por el barrio. Son más las cosas buenas que hay en Castilla, hay mucha vida, pero está muy estigmatizado. Los medios de comunicación están muy equivocados al tratar de mostrar siempre la sangre, hay muchas otras historias que contar, de los grupos que trabajamos en la parte social, nos tomamos la calle, seguimos haciendo esa reivindicación de la vida, carnavales por la vida, tomándonos la esquina, lo público, tratando de rescatar la memoria, convocando a nuestros ancestros, tratando de que nuestros niños no nos entierren; sabemos que la guerra no se libra con armas. Castilla ha sido muy cultural, y con los grupos de teatro, musicales y artísticos se hace un equilibrio; creo que ese es un verdadero proceso de paz al cual nadie le para bolas y en el que nadie invierte realmente, siempre es un voluntariado porque sabemos que esta generación tiene mucho para dar. Invito a la población a que participe, para que no sean generaciones muertas como en los 80 y los 90, que fue una época muy violenta, generaciones que no se conocieron. Que el barrio no se quede sin una canción, sin un poema, sin una obra de teatro, que tenga vida…”.