Esteban Gira, un músico de convicciones

Esteban Gira, un músico de convicciones
Auténtico e irreverente, este rockero busca consolidarse como solista

Hay músicos que trabajan por pasión, sin presiones comerciales; son creativos, mantienen su estilo y se ve reflejado en sus producciones. Esto pasa con Esteban Gira. Un hombre de 30 años, cuya originalidad se ha mantenido en el tiempo. Este psicólogo y productor musical, cada día confirma que su pasión y su labor en el mundo está en los escenarios y en los estudios, cantando y arreglando su propia música.
Es psicólogo pero nunca ha ejercido esta profesión. Su padre era pianista y desde la adolescencia se fue perfilando como músico. “Cuando tomé la decisión de dedicarme profesionalmente a la música fue duro pero no tuve que pensarlo tanto. Siempre me he cuestionado sobre mi lugar en esta sociedad, me pregunto si debo llevar el libreto social típico o debo encontrar mi sitio, cueste lo que cueste, con lo que me gusta”, dice Esteban.
Hoy, después de muchos años de música, de haber integrado bandas locales y abrirle concierto a Andrés Cepeda y al argentino Fito Páez, confirma su elección y planifica su futuro alrededor de ello. “Será arriesgado pero la música es lo que quiero. Mis álbumes son un resumen de mis sentimientos, fantasmas y sensaciones”, expresa este habitante de El Poblado, quien también es director musical del Colegio Jesús María.

Descubriéndose a sí mismo
El recorrido por su historia musical muestra las diferentes fases por las que Esteban ha pasado. Influenciado por la música clásica, el rock argentino y Joaquín Sabina, entre otros artistas, también utilizó la filosofía, la literatura y la pintura para sus producciones.
Esteban divide su carrera musical en tres momentos. La primera fase, influenciada por el rock, en la que se encontró con él mismo y fue perfilando sus gustos y posiciones frente a la vida. “Hice un duelo porque vi que la música con la industria y lo comercial había cambiado”, cuenta. “Toda mi carrera es una confrontación conmigo mismo. He tenido la disciplina para vivir de esto porque la música me satisface, por eso me siento libre para hacer música”.
Luego de esta época, Esteban elaboró canciones acústicas que le permitieron más libertad de expresión y, según él, han sido las más pedidas por su audiencia.
Más recientemente descubrió que tenía raíces con el Medio Oriente y encontró afinidad. Ha realizado combinaciones de sonidos que se verán reflejados en “Irse”, su próximo trabajo que hará eco de sus experiencias, de manera más sensata, como él asegura.

Exportando su música
Hoy Esteban compone y produce su propia música. Gracias a la tecnología existente, se graba con sus instrumentos y poco a poco hace los arreglos de sus canciones.
Cuando sus montajes requieren el grueso de la banda, convoca a los amigos con los que toca en Artevivo. En los últimos conciertos ha explorado con percusión con sus alumnas del colegio, como el del 14 de julio en Acción Impro, cerca al Parque de El Poblado. Ese día, Esteban presentó “Residuos”, un disco de 14 canciones en vivo que recoge lo mejor de sus presentaciones entre 2009 y 2011.
Muestra de su evolución como artista es un nuevo álbum que prepara para lanzar en diciembre. Tendrá arreglos sinfónicos con piano y orquesta. Él lo define como “un debate entre la oscuridad y el color”.
Sobre la difusión de su música, Esteban destaca a varios amigos que han invertido en su proyecto, y a las redes de confianza que ha creado. Prueba de ello, dos empresas grandes del país lo contrataron en mayo y realizó una gira por algunos departamentos.
Por estos días está presentándose en Estados Unidos (Atlanta, Tampa, Miami y New York) e Inglaterra, abriendo espacio y cantando con más fuerza y en español. “Es el segundo idioma, es la fuerza de la inmigración y eso también es atractivo. Cuando vuelva a Colombia habrá incertidumbre, porque empezaré una nueva vida con más conciertos, más grabaciones y viajes”, manifiesta.
Sin traicionar su estilo y en una búsqueda permanente continuará Esteban entre las tarimas y los estudios de grabación. Un músico auténtico que refleja transparencia y honestidad.